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Redacción
Lunes, 31 de octubre de 2016
CON VÍDEO

Néstor Abad: diario de un deportista olímpico

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Hablamos con el gimnasta tras participar en los Juegos de Río de Janiero.

El gimnasta Néstor Abad ha hecho historia. Ha participado en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Ha sido el primer deportista nacido y criado en Alcoy en lograrlo. A su regreso de Brasil, a los pocos días de bajar del avión, nos ha contado su experiencia olímpica para la Revista PM en un marco incomparable como Restaurante Torre de Cotes y con estilismo de Kongo Moda.

 

 

Néstor has conseguido tu sueño: participar en unos Juegos Olímpicos.

 

-Esa es la ilusión de todo joven deportista cuando empieza y yo lo he conseguido. Solo espero que no sean los últimos.

 

-¿Ya estamos pensando en Tokio 2020?

 

-Creo que lo mejor es no agobiarse. Tokio llegará solo si todo va bien. Ahora tengo que pensar en el año que viene, en el que habrá Europeo, Mundial y Juegos Mediterráneos a la vez. Debemos ir paso a paso, año a año. Ahora, tras los Juegos he disfrutado de mis primeras vacaciones tras dos años sin parar de entrenar tras la lesión.

 

-Dinos qué has hecho.

 

-Primero he visitado a mi hermana Diana en Valencia. Hacía mucho tiempo que nos nos veíamos, por ella empecé en la gimnasia. Después hemos alquilado un apartamento en Denia una semanita. Mi hijo empieza este año el colegio por primera vez. En unos días cumple, tres años, por lo que a inicios de septiembre nos volvemos a Madrid.

 

-Sonia y el pequeño se quedaron en Madrid ¿Cómo os comunicabais?

 

-Por Skype, video llamada, por WhatsApp, por redes sociales… Solo quería saber que estaban bien y ellos me preguntaban cómo estaba. Mi hijo se lo había aprendido perfectamente y cuando le preguntaban por mi decía: “mi papá está en las Olimpiadas”.

 

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-Sí que tuviste en Río de Janeiro a tus padres, Juanjo y Ana.

 

-Sí, finalmente pudieron venir los dos. Estaban muy emocionados. Desde los 13 años que me fui al CAR de Madrid, ir a las Olimpiadas ha sido la culminación de muchos esfuerzos y sacrificios por parte de todos. Me ha encantado que ellos estuvieran allí.

 

-Hablemos de los Juegos Olímpicos. ¿Cómo fue tu llegada a Río?

 

-Son diez horas de avión, luego desplazamiento en autobús y la acreditación en la Villa Olímpica. La verdad es que se hizo largo pero todo transcurrió sin problemas. Además como viajamos por la noche, dormimos en el avión y no noté el jet-lag. Sí que es cierto que en los primeros entrenamientos me notaba como ‘oxidado’.

 

-Después de lo que decían de la Villa Olímpica, ¿cómo os la encontrasteis?

 

-Íbamos con un poco de miedo por lo que nos habían dicho de vernos los cables colgando en las paredes, pero para nada. Estuvimos en uno de los muchísimos edificios de 18 pisos, con todos los deportistas españoles y sin ningún problema. Compartí la habitación 202 con mi compañero Ray Zapata y estuvimos muy bien.

 

-¿Lo mismo os pasó con el lugar de entrenamientos y de competición?

 

-Las instalaciones deportivas estaban muy bien también. Donde competíamos ya lo conocíamos del preolímpico y donde entrenamos la semana previa era nuevo y estaba todo perfecto, muy grande y espacioso.

 

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-Precisamente en la Villa Olímpica con tantos deportistas juntos te encontrarías con alguna anécdota.

 

-No muchas. Una vez en el ascensor coincidimos con Pau Gasol y Rudy Fernández. Me di cuenta que no le llegaba ni al ombligo a Pau. Era altísimo. Fue muy simpático en todo momento preguntándome por cómo me encontraba antes de competir. Me hubiese gustado ver a Usain Bolt, pero supongo que no estaría demasiado por la Villa.

 

-¿Y a Rafa Nadal?

 

-Rafa es el padrino de las Becas Pódium de Telefónica de las que formo parte y he podido hablar varias veces con él. Es también muy atento y me pregunta por la gimnasia artística y las competiciones. Yo no soy de hacerme ‘selfies’ con deportistas famosos.

 

-Otro deportista que se ha hecho famoso y que conoces es el boxeador Samuel Carmona.

 

-Sí, nos conocemos de la Residencia Blume de Madrid. Es una caña el tío. Muy buena gente. Fuimos a ver el combate que ganó contra el boxeador irlandés que era bronce olímpico. Es joven y tiene mucha trayectoria por delante.

 

-No pudiste compartir con el resto de deportistas el desfile olímpico.

 

-Lo teníamos claro antes de ir a los Juegos. Sabíamos que competíamos al día siguiente de la inauguración y no podíamos estar tantas horas de pie el día antes. Fue una lástima, pero lo vimos en televisión desde la Villa. Tienes que competir en las mejores condiciones posibles.

 

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-Centrándonos ya en la competición ¿cómo fue aquel 6 de agosto?

 

-La verdad es que no estaba nervioso. Había entrenado bien toda la semana y afronté el debut animado, con ilusión. Sin embargo, en el primer ejercicio, las barras paralelas, uno de mis favoritos, en el que logré el oro en Rotterdam semanas antes, me pudieron las ganas de hacerlo bien. Me noté tenso y no completé los movimientos como debía, no hice una buena salida y me penalizó. Con un 12’9 ya sabía que estar en la final de los 24 mejores iba a ser muy difícil.

 

-El resto de aparatos los afrontaste ya a contracorriente…

 

-Un poco sí. Sabía que tenía que hacerlo muy bien en el resto para poder entrar en la final del ‘AllAround’. Poco a poco me fui quitando esos nervios iniciales y creo que fui de menos a más. Mejoré en barra, suelo, potro con arcos, anillas y salto, por este orden.

 

-¿Qué pasó cuando te viste como tercer reserva para la final?

 

-Por una parte estaba contento. Lo había dado todo y creo que hice un digno papel, el seleccionador y el equipo me felicitaron. Por otra, me sentí un poco disgustado por quedarme cerca de la final. También me ayudó mucho tener un montón de mensajes de apoyo por parte de la gente, en especial de muchos seguidores de Alcoy.

 

-¿Qué te parece que no pudiéramos verte por televisión en España a la hora de competir, excepto al final y en diferido?

 

-Sé que no se pudo ver. Es una lástima. Pusieron baloncesto con Estados Unidos. Lo hubiese entendido si hubiesen sido otros españoles compitiendo. Eso demuestra que los deportes minoritarios importamos poco en España.

 

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-¿Una vez acabada la competición que es lo que hiciste?

 

-Disfrutar. Fuimos a ver la final del ‘AllAround’, que estuvo muy emocionante. Nunca había visto tan nervioso al japonés Uchimura. Sí que he notado que el nivel esta vez ha sido altísimo. Luego vimos las finales por aparatos y con mis padres y los de Ray hicimos turismo por Río, visitando Copacabana, Barra de Tijuca o al Cristo del Corcovado. No tuvimos tampoco ningún problema a nivel de seguridad y la gente de Río es muy amable y humilde.

 

-Explícame el tatuaje que llevas en el brazo

 

-Después de la segunda lesión de rodilla me interesé por el Zen y me gustó mucho. Me ayudó en aspectos mentales, respecto al dolor o el autocontrol. Borja, un amigo de Alcoy me tatuó un buda y un samurái en mi brazo derecho.

 

-¿Cuidas la alimentación?

 

-Claro, la comida, es muy importante y nos cuidamos aunque estemos de vacaciones. Ese es otro de los pequeños sacrificios que no se ven de cara al gran público.

 

FOTOS: LOAN SERVICIOS FOTOGRÁFICOS

 

CURRÍCULUM DE NÉSTOR ABAD:

 

Dos veces campeón de España absoluto y una subcampeón.

 

Oro en anillas en los Juegos de la Juventud de Singapur.

 

Sexto en los Juegos Europeos de Bakú.

 

Oro en salto y por equipos en los Juegos del Mediterráneo en Mersin, Turquía.

 

Bronce en barra fija en el campeonato del Mundo de Cottbus, Alemania.

 

Oro en paralelas en el Internacional de Rotterdam.

 

Varias veces mejor deportista promesa y mejor deportista de Alcoy.

 

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La entrevista vista por Paco J. Agulló

 

Néstor Abad lo tenía escrito en el ADN. Iba a ser olímpico y lo ha sido. Pero no va a ser ese su techo. Con 23 años está muy lejos de su techo.

 

Comienza un nuevo ciclo olímpico y justo en las antípodas, en Japón, volverá a serlo y esta vez seguro que no se le escapará estar entre los mejores. Hablar de medalla son palabras mayores, casi inalcanzables, pero seguro que por él no va a ser.

 

Si el gran enemigo del deportista, las lesiones, le respetan, nos dará muchísimas más alegrías. Igual dentro de cuatro años ya tenemos una mayor cultura deportiva y lo reconocemos a la altura de lo que está consiguiendo.

 

He tenido la suerte de poder entrevistarlo varias veces en los últimos años, de conocer de cerca a su familia y de compartir momentos importantes en su trayectoria deportiva y sé que lo tiene todo para triunfar. Pues aunque no lo parezca, esto es solo el inicio.

 

 

 

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