Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Jueves, 5 de enero de 2017
PASTAMANÍA

Los aspectos beneficiosos del Roscón de Reyes

Enviar por email

GASTRONOMÍA. Un postre tradicional en estas fechas.

Tras unas Navidades como siempre repletas de muchas horas delante de una mesa en compañía de tus familiares y amigos, los dulces navideños son una parte importante de estas celebraciones. Polvorones, mazapanes, turrones... y como rey de todos los dulces el Roscón de Reyes como culminación.

 

[Img #33836]

 

En el último tramo de las fiestas de Navidad llegar el máximo protagonista a nivel de dulces, el Roscón. Solos o rellenos de nata, chocolate, crema pastelera y cabello de ángel, es un elemento indispensable en las comidas de estos días y al tiempo tiene su parte saludable como nos recuerda Pastamanía.

 

Los ingredientes que se utilizan para su elaboración son totalmente naturales. Para hacer un roscón sus componentes son tan básicos como huevos, mantequilla, harina y azúcar, aunque luego se le suele acompañar con agua de azahar, frutas escarchadas y en numerosas ocasiones con el relleno apuntado.

 

Partimos de la base de que es un alimento elaborado con ingredientes que contienen altas dosis de hidratos de carbono, el roscón es un postre calórico. Se calcula que contiene entorno a las trescientas setenta y ocho calorías por cada cien gramos de producto.

 

A pesar de todo, no es de los postres navideños que más calorías contiene, ya que el aporte de grasas es relativamente pequeño, unos diez-ocho gramos por cada cien de producto, por lo que la cantidad de calorías que nos aporta disminuirá.

 

Junto a estos nutrientes debemos destacar su alto contenido en proteínas, ya que al utilizar alimentos como los huevos o la leche para la elaboración del relleno, el aporte proteico es elevado.

 

Tampoco hay que olvidar las dosis de hidratos de carbono por lo que serán una gran fuente de energía, aunque son simples, por lo que aumentarán los niveles de glucosa en poco tiempo. Si no consumimos esta glucosa nuestro cuerpo la acumulará en forma de grasa.

 

Pero su mayor aliciente está a la hora del corte y los deseos de no conseguir el haba y sí buscar el pequeño rey. Todos vibran durante el corte del roscón. Algunos llevan décadas huyendo de la legendaria legumbre, pues el castigo es pagar el dulce, mientras el rey da suerte.

 

Los orígenes de este dulce se remontan a una costumbre pagana asumida por el cristianismo. Torta redonda plebeya, compuesta de dátiles, higos y miel, que endulzaba por un día la vida de los esclavos romanos. Al degustarla buscaban con devoción el haba seca en su interior, que, contrariamente a la actualidad, representaba la futura prosperidad y la libertad deseada.

 

[Img #33837]

 

Tradición perdida durante siglos que recuperan en Francia. Comercializado y distribuido por la aristocracia francesa, con una moneda en su interior, por expreso deseo del joven rey Luis XV, tras declararlo como su postre favorito, llega a España de manos de su tío Felipe V.

 

Con los años, la tradición ha ido cambiando algunos detalles, el haba que originalmente simbolizaba la prosperidad fue adquiriendo un valor negativo. Una experiencia cuya eficacia tiene una duración contrastada desde hace más de doce siglos. Tras comer el roscón celebramos los deberes cumplidos y damos paso al epílogo dulce navideño como nos recuerdan en Pastamanía.

 

El Roscón y su masa aromatizada con agua de azahar, decorada con gemas y esmeraldas frutales escarchadas, convocan a miles de admiradores. El Roscón de Reyes despide la Navidad por todo lo alto.

 

 

Pagina 66 • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress