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Redacción
Lunes, 13 de febrero de 2017
DA VINCI BUSINESS SCHOOL

Quiero emprender pero... ¿por dónde empiezo?

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FORMACIÓN. Cómo vencer los obstáculos que surgen al emprender un negocio.

El director general del Grupo Da Vinci, y responsable de Da Vinci Business School, Manuel Pastor, ha querido explicar en dos entregas cual ha sido su experiencia personal a la hora de emprender un negocio:

 

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¿Te digo la verdad? Es posible que no te guste lo que te voy a decir pero allá va. EMPRENDER UN NEGOCIO NO TIENE NADA QUE VER CON LAS SIGUIENTES PALABRAS: Sencillo, relax, asequible, rentable, riqueza, etc….La lista es mucho más larga; Imagino que lo sabes pero quiero empezar este escrito por lo menos bueno.

 

Puedes imaginar, porque es verdad, que emprender un negocio es toda una aventura que no sólo te va a cambiar la vida, la percepción que tienes del “planeta trabajo”, la percepción que tienes de los roles tradicionales de empresario-trabajador, etc.… Te va a cambiar todo, hasta tus hábitos. Por ejemplo: Yo me tenía por una persona “dormilona” y hoy es día 18 de enero de 2017, son las 5:40 am y llevo ya un rato trabajando. Cuando emprendas un negocio verás que tu hábitos, como a mí el sueño, empiezan a cambiarte radicalmente.

 

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Después de esta introducción tan “bonita” te estarás preguntando porqué demonios uno quiere emprender y empezar un negocio. Te estarás diciendo a ti mismo, “oye, pues si tan fastidiado es, ¿por qué no lo dejas y consigues un trabajo?” Te digo la respuesta: PORQUE TENER UN NEGOCIO, SER EMPEZADOR Y MONTARTE LA VIDA A TU MANERA, SIN TENER QUE DAR EXPLICACIONES A NADIE, ES APASIONANTE Y, AMIGO, SOLO SE VIVE UNA VEZ….

 

Yo soy de la opinión que más o menos todo se puede hacer. Eso que ahora está tan de moda y que sale hasta en la sopa, lo de “cumplir tus sueños”, pienso que es así, y no lo digo con la boca pequeña. Es cierto. Todo puede hacerse. Todo. Ahora bien (esto es lo que no se suele decir) prepárate para trabajar como una bestia, para el fracaso, para la incomprensión de tu entorno más cercano, para perder dinero, para trabajar gratis y prepárate para llorar.  Todo esto va a suceder antes o después. Seguro.

 

Tarde o temprano vas a fracasar, vas a tener ganas de tirar la toalla, de dejarlo todo, de asaltar el congreso de los diputados y de amenazar con una metralleta a la persona que decide la cuota de autónomos. Vas tener ganas de irte y buscar un trabajo de 8 horas al día. Vida sencilla, trabajo sencillo…..

 

Ahora bien, y esto es determinante, si dentro de tu yo más interior hay algo que te gusta hacer, que lo harías hasta gratis, que te apasiona, que te pone muchísimo, y que encima lo quieres hacer a tu manera porque tienes una VISION,  entonces tienes una MISION en el este mundo del trabajo y no te va a quedar más remedio que empezar a ser empresario (que no te asuste la palabra empresario, el día que emitas una factura por algo que has hecho, producido, servido o gestionado, serás empresario)

 

¿Por qué no te va a quedar más remedio que establecerte por tu cuenta?, porque se te ha dotado del gen del EMPRENDEDOR.

 

Ojo, también se puede ser EMPRENDEDOR, muy EMPRENDEDOR, si tienes la bendita suerte de recalar en una empresa donde te encuentres con un ecosistema de emprendimiento y emprendedurismo  y donde se respete al máximo todo lo que inicies aunque falles (No es fácil. Por desgracia no lo es).

 

Así que, recapitulando. Emprender es de todo menos sencillo y cómodo pero tiene algo que nos gusta y apasiona a los que emprendemos cada día. Y es que, después de conocernos bien y de hacer un trabajo intenso de introspección, nos hemos dado cuenta de que sólo tenemos una opción  que es la de volar y transformar el mundo a nuestra manera. Te cuento mi historia a ver si te puedo inspirar: Cuando tenía 19 años empecé a dar clases a alumnos del instituto y con lo que conseguía, podía pagarme los caprichos de juventud. Hasta ahí, nada nuevo bajo el sol. Lo hacía, me lo pasaba bien y me pagaban.

 

Además, sentía una satisfacción enorme cuando los padres me llamaban para decir que sus hijos había aprobado. Luego, acabé la carrera de ingeniería, pasé por en 3 empresas en 7 años como ingeniero. En la última, en la que estuve más de 4 años, no me pagaban nada mal y tenía coche de empresa, móvil, portátil, gasolina, dietas, a las 17.30 estaba en casa todos los días. En fin una vida total y absolutamente cómoda. Cómoda, si. Pero totalmente depresiva. Y me sentía mal porque no podía quejarme. Había conseguido una de esas cosas que los padres suelen decir. Me había “colocado”.

 

Pero tenía que agachar la cabeza. Siempre he sido una persona inconformista y yo ya había pasado por la experiencia de hacer aquello que me gustaba: Dar clases (cosa que hacía hasta gratis). Así que un día me fui a Alicante y hablé con mi jefe y se acabó. Voy a dedicarme a aquello para lo que fui diseñado y aquello para lo que creo que valgo. Y sobre todo, voy a tomar las riendas de mi vida para dedicarme a mi verdadera VOCACION que es la formación de las personas.

 

Antes que hacer nada, como hemos hecho antes, piensa en aquello que te emociona cuando lo haces. Algo que no puedes dejar de hacer y que sabes que eres bueno en ello (es curioso como aquello que nos emociona es lo que mejor se nos da). Piensa. No te lo tomes a la ligera. Esta parte es muy importante.

 

Normalmente, cuando se hacen cursos, ponencias, tutorías, talleres para fomentar el espíritu emprendedor, fíjate que se suele poner el foco en aquello que vas a hacer. Es decir, que producto o servicio vas a desarrollar: EL MODELO DE NEGOCIO. Eso es lo que normalmente pasa y, sinceramente, no creo que sea la mejor manera. No creo que se estén enfocando bien estos encuentros (lo digo por si has ido a alguno, que seguro que sí). Fijarnos solamente en que sé hacer y como diseñar productos y servicios sin tener en cuenta nada más, puede quedar en poca cosa si no tenemos en cuenta un tercer protagonista: EL MERCADO.

 

En una siguiente entrega, Manolo Pastor, director general del Grupo Da Vinci, y responsable de Da Vinci Business School, nos explicará cual cree él que debería ser el proceso de emprendimiento básico para establecerte por tu cuenta y tener tu propio negocio.

 

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