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Ramón Requena
Martes, 21 de febrero de 2017
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Todo sobre el ADN de la caca de los perros en España: cómo, sanciones, empresas y política

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Conocemos cómo hacen en otros sitios la medida aprobada en Alcoy.

El censo de los perros a través de su código genético no es más que la puesta en práctica en una especie animal doméstica del control total sobre los individuos de una especie.

 

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Decenas de municipios en toda España han incorporado los datos del ADN al censo de canes. Hasta ahora los perros están registrados a través de un chip que permite recuperar los datos del propietario en caso de pérdida o abandono. A esta identificación, insertada bajo la piel, se añade ahora la que va a permitir saber a qué animal pertenece cualquier rastro genético, empezando por sus heces abandonadas en cualquier acera.

 

Una de las primeras ciudades en incorporar el análisis del ADN en estas mascotas fue Xàtiva, en tiempos de Alfonso Rus. La polémica no podía estar alejada en las decisiones de aquella corporación y también llegó con la aprobación de esta medida. El concejal de Medio Ambiente que impulsó el nuevo sistema, Enrique Perigüell, había creado un mes antes una empresa especializada en elaborar censo de ADN. Al final dimitió asegurando que eran calumnias. Con la llegada del gobierno PSOE-EU-Compromís se ha recuperado el censo de ADN, a través de la modificación de procedimientos y sanciones.

 

Son varias las empresas que ofrecen estos servicios a los ayuntamientos. Una de ellas, quizás la que más contrataciones ha obtenido es ADN Perros, con sede en Sevilla. Esta empresa es la que ha realizado los censos caninos de Xàtiva, Sevilla, Alboraia, Huelva o Cádiz. En algunos medios se relaciona a esta empresa con el ex ministro socialista Bernat Soria, a través del laboratorio  Newbiothenic, S.A.

 

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La secuencia de ADN se puede recoger mediante diversos procedimientos, entre los que son más comunes el que se realiza a través de la saliva o de la sangre, el más usual.

 

Hay muchos laboratorios que ofrecen la realización de análisis desde hace tiempo, entre otras razones porque es una manera fiable de estar seguro del pedigrí de un can. El precio del análisis oscila, según laboratorios, entre 30 y 50 euros. El tiempo de espera hasta obtener los resultados está entre los 10 y los 50 días. Entre las marcas de los laboratorios que ofrecen la identificación genética están Laboratorio Dog-DNA, Animal DNA, VetNostic, Animal Genetics, Anidom Diagnostics, Wisdom Panel o Vetgenomics.

 

Sin embargo no todas las empresas implementan el servicio a los ayuntamientos. Para realizar un censo basado en ADN es necesario disponer de un sistema para gestionar el censo canino, los datos que se recogen en el análisis.  Es en este punto cuando llega la dificultad, porque también hay que activar el plan que permita recoger y custodiar las cacas abandonadas, para después imponer sanción.

 

Actualmente analizan las cacas de perro Mislata, Sitges, Alboraia, Tarragona, Zaragoza, La Seu d’Urgell, Vila-real, Mallorca, Parets del Vallés, Ibiza o Valencia, entre otras. En estudio de la medida se encuentran Totana, Logroño o Getafe. Córdoba, que había puesto en marcha el procedimiento en 2011, lo abandonó dos años después. La primera población de la que tenemos constancia en plantearse el análisis de ADN para luchar contra las conductas incívicas fue Hernani, que abandonó la idea por su coste.

 

La gestión de esta medida tiene casi tantas variaciones como ayuntamientos. En líneas generales, el análisis es gratuito los primeros meses tras la aprobación de la ordenanza correspondiente. Después se cobra unos 25 o 30 euros. En caso de deposición no recogida, la multa oscila entre los 200 y 300 euros. Si el perro no está identificado, la cuantía es mayor. Entre las propuestas más distintas, la de Valencia, que impone sanciones en forma de tiempo dedicado a trabajos en beneficio para la comunidad.

 

En ocasiones es la policía local la encargada de la recogida de las cacas, su cadena de custodia, el envío al laboratorio y la notificación de la denuncia. En otros lugares hay personal dedicado a ello de manera específica y en otros hay una combinación. La alternativa más llamativa, la de Brunete, que tras saber cuál es el perro infractor envía la deposición en un sobre por correo a su propietario.

 

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