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Redacción
Miércoles, 1 de marzo de 2017
CON VÍDEO

Ignacio Vicens, el arquitecto internacional con orígenes alcoyanos

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Entrevista al arquitecto con recuerdos de la Casa Vicens de Alcoy.

En esta entrevista vamos a hablar de arquitectura con Ignacio Vicens, uno de los arquitectos más reconocidos de España, el arquitecto de los magnates le llaman algunos, artífice de muchas de esas viviendas espectaculares que a veces nos enseñan en la tele, iglesias de referencia o los escenarios de las visitas de los papas a España.

 

 

Estoy revisando tu currículum y los premios me ocuparían varias páginas.

 

Eso significa que he estado toda la vida trabajando. Además se da una circunstancia, he compaginado el trabajo profesional con las clases en la universidad. Soy catedrático de Proyectos en la Politécnica de Madrid y eso es una maravilla, porque te exige estar siempre con una determinada tensión que hace que tu trabajo vaya teniendo referencias que exigen que tengas que presentarte a premios y concursos, todo está ligado.

 

De todos tus proyectos, ¿cuál destacarías?

 

Me quedo con todos. A nosotros, en el estudio, lo que nos gusta es experimentar. Hemos hecho muchas iglesias y ninguna es igual a las demás. Hemos hecho muchas viviendas unifamiliares, grandes, bestias salvajes, y ninguna es igual porque nos entusiasma experimentar, que es siempre la maravilla de la arquitectura, que te permite ir ampliando de alguna manera. Es imposible elegir, todos los proyectos están ligados entre sí. Hay alguno más logrado, otro más fácil, alguno que responde más a las tensiones con los clientes... no todo es fácil.

 

También tienes arquitectura efímera, esas construcciones que se  que se hacen para un acto por alguna cuestión concreta.

 

Es curioso porque yo hice mi tesis doctoral sobre arquitectura efímera barroca y luego, sorprendentemente, pensando que eso iba a ser solo una cosa puramente académica, que no tendría trascendencia en mi vida profesional, pues la ha tenido. Siempre que ha venido el Papa aquí a España todas esas cosas en Madrid las he hecho yo. Es bonito pero no dura y luego desaparece y te da cierta pena. También la boda del Príncipe. ¿Quién mejor para organizar una boda? Pues un arquitecto que pueda organizarlo todo.

 

Supongo que esos eventos tienen que ser un lío.

 

Son un lío, pero un lío muy divertido. Todo lo que tenga que ver con la arquitectura es complejo porque no depende de nosotros, sino de muchísimos otros factores y, en este caso, hay condicionantes políticos y eso complica las cosas, pero quién ha dicho que lo fácil sea lo divertido.

 

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Ahora aquí justo donde estamos habéis hecho el proyecto, el inicio de la promoción de tres edificios de viviendas, los primeros en Alcoy después de esos años negros y por lo que se ve en los planos es una cuestión distinta.

 

Te he de reconocer que me he encontrado con un promotor inteligente. Muy inteligente porque me ha elegido a mí como arquitecto (risas). No, es broma,  es inteligente porque ha apostado por la calidad, por la excelencia, por algo diferente y ha sido facilísimo hacer todo esto. Y es una cosa compleja también porque nos encontramos primero con la necesidad de mantener un edificio histórico, mantener las fachadas y los elementos importantes como es la entrada y sin embargo darle un uso diferente. Por otro lado hacer dos edificios mirando a las murallas, un lugar maravilloso y privilegiado que creo que es el mejor sitio de Alcoy, con una calidad, niveles de exigencia, acabados... eso fenomenal. Flanqueando el edificio histórico, algo que es especialmente interesante, que es La Estambrera Joven, que son viviendas relativamente pequeñas, para gente joven que tiene una forma de vida menos formal, más abierta.

 

Son tres proyectos paralelos.

 

Y muy distintos además. El de La Estambrera es básicamente de preexistencias, de mantener un edificio que ya existía. El segundo pretende conseguir viviendas de una calidad extraordinaria para gente muy sofisticada y el tercero es ofrecer un nuevo tipo de forma de vida para gente joven que no necesita una separación entre comedor, cocina, etc. Que sea un ámbito mucho más flexible pero que sin embargo tiene que tener también terrazas. La vista es privilegiada y la orientación única, por eso es imprescindible que todo eso esté abierto. Ese es el concepto básico del proyecto que nos ha hecho especialmente felices.

 

Con esta pregunta lo que he hecho es traerte a Alcoy,  ya te tengo aquí y te tengo que preguntar por la bajoca farcida, porque hace 30 años que no venías por aquí y no la probabas.

 

Parece que es una tontería, pero hoy he cumplido un sueño de infancia. Hacía tanto tiempo que no tomaba una y para mí era la felicidad, porque aquí pasábamos esos veranos de dos meses y medio maravillosos y los días de fiesta la tomábamos y no lo había vuelto a hacer hasta hoy.

 

Has hablado de esos veranos que pasabas en la Font Roja.

 

Sí, enfrente en una finca que se llamaba Chirillén. Me acuerdo del Mas del Pí, del Mas del Altet, de todos los de nuestro alrededor y bajábamos aquí a Alcoy a la casa de la familia que está en la calle San Francisco, a la Casa Vicens de mis antepasados, donde ahora está la Cámara de Comercio. Allí vimos la Cabalgata alguna vez, pero sobre todo yo recuerdo las fiestas de Moros y Cristianos, que eran una locura, una insensatez, algo maravilloso. Allí nos fumamos nuestros primeros cigarros... (risas).

 

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Lo que tienes que hacer es que no pasen otros 30 años.

 

No, no pueden pasar. Solo con empezar esto me vengo aquí a hacer la dirección de obra. Esta obra supone mucho para mí porque es volver a ese sitio donde mi familia hizo edificios pero además hay otras familias entroncadas que son parientes y ellos han ido haciendo edificios singulares en Alcoy y ahora de repente unas generaciones después puedo volver y seguir de alguna manera proporcionando nuevos espacios singulares a la ciudad. Eso es un privilegio.

 

Cuando un cliente se sienta contigo y te dice que le diseñes la casa ¿cuál de las cosas que te piden suele resultar más sorprendente?

 

Sorprendente nada. Locuras no piden, porque son inteligentes, pero caprichos sí, pero no pasa nada. Es muy importante para un arquitecto darse cuenta de que tiene de alguna manera una labor de formación con el cliente. Hay que hacerles entender la maravilla que es la arquitectura que no es solamente un tema de inversión, es otro tema mucho más importante. Es un tema de dignidad, de incrementar el patrimonio del país, y eso lo van entendiendo si les dedicas tiempo, si les ilusionas, si sabes emplear el lenguaje necesario. He hecho conventos para monjas de clausura y casas para gente diferente. Evidentemente el discurso no es el mismo, pero con dedicación y con ganas siempre terminan dándose cuenta de que la arquitectura es algo que vale la pena. La arquitectura es un arte que dignifica la vida de la gente.

 

Es un arte que socialmente no tiene tanta resonancia.

 

Es posible, pero tengo gente que ha venido a decirme que quiere una casa y lo que buscan es que abras el agua caliente y salga agua caliente, que entres en la habitación y que no haya goteras, que esté más o menos caliente en invierno y frío en verano... Punto, eso es todo. Y cuando les haces ver la maravilla que supone también el tema de las proporciones... que no es lo mismo hacer una  ventana que un panorama. Que no todos los sitios tienen que estrar acristalados, porque a veces una pared es mejor que esté cerrada y que tenga una pequeña abertura para ver ese naranjo que florece en algún momento o ese perfil de una montaña... Todo esto es fantástico, lo entienden y al final están encantados. Tengo un cliente al que ya le he hecho cuatro casas y me ha dicho una de las cosas más hermosas que he oído en mi vida: "Nacho, creo que ya no podría vivir fuera de la arquitectura".

 

Cuando te plantean una vivienda un poco más estándar, ¿qué es mejor para vivir, que todo esté más o menos unido o que tengamos todo compartimentado?

 

Creo que es importantísima la flexibilidad, de tal manera que cada uno viva como le guste. Cuando hacemos viviendas unifamiliares, conocemos la forma de vivir de esa gente y podemos hacerle el traje a medida. En este caso, lo importante es encontrar una cierta flexibilidad que permita que cada uno adecúe ese espacio a sus gustos. Entrando más profundamente en la pregunta, creo que todo va hacia espacios no específicos para cada cosa sino que en cada momento puedan ser usados de una determinada manera. Esto lo entiende mejor la gente joven y por eso es lo que hemos buscado en La Estambrera Joven. Es verdad que hay unos dormitorios y unos cuartos de baño... pero aun así, el otro espacio es un único espacio con unas divisiones en vidrio que si quieres le pones un policarbonato atrás y se queda opaco. Es un espacio donde se cocina al mismo tiempo que se ve la tele y al mismo tiempo que hablas con tu mujer y con tus amigos y los niños están haciendo los deberes. Eso es flexibilidad, una casa con un único espacio y tres paredes que se mueven.

 

Desde el punto de vista arquitectónico y urbanístico, ¿cómo ves la zona?

 

Es alucinante la calidad de las viviendas en Alcoy del siglo XIX. En piedra, con muchos detalles... El XIX fue una época fantástica para Alcoy, de referencia. El XX ha sido un poco más desdichado, menos brillante. Hay cosas fantásticas, como el Pont de Sant Jordi, que es algo único, pero espero que el XXI retome la calidad de lo que fue el XIX para Alcoy.

 

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