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Óscar Lucas
Miércoles, 10 de mayo de 2017
BENESTAR FISIOTERAPIA

Ante un dolor muscular, ¿aplicamos frío o calor?

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FISIOTERAPIA. Técnicas para aliviar una inflamación.

Ante un dolor en alguna parte del cuerpo surge la duda de: ¿Qué aplicar? ¿Frío o calor?

 

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Tradicionalmente ha sido el calor el que se ha utilizado para calmar los dolores. Pero como nos cuenta Adolfo Sancho, de Clínica Benestar, “aunque el calor es más confortante y nos sentimos mejor, el frío es antiinflamatorio y es lo que deberíamos usar más”.

 

Hay distintas situaciones en las que se debe optar entre aplicar frío o calor. No hay una pauta fija y hay muchos estudios que se contradicen. Desde su experiencia profesional, Adolfo nos explica lo que él aplica a sus pacientes y que ha comprobado que funciona. “el frío se utiliza cuando tenemos una inflamación, que es la mayoría de las veces”.

 

Cuando aparece un dolor de espalda, la tendencia incorrecta es aplicar calor. La mayoría de las contracturas y dolores de espalda se deben a una inflamación en la columna. “Si aplicamos calor tendremos un primer momento de mejora, ya que el músculo de relaja, pero lo que estamos haciendo es aumentar la inflamación y mantenerla en el tiempo. Ese calor será contraproducente”, por lo que Adolfo recomienda que “Si no sabemos qué hacer, vale la pena que no hagamos nada”.

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Ante una inflamación, en las primeras 24 horas hay que aplicar frío unos 10 o 15 minutos y repetirlo tres o cuatro veces durante el día. El segundo día, para bajar la inflamación más rápido, hay que aplicar hielo un minuto o minuto y medio, mover un poco la zona afectada, aplicar de nuevo hielo y volver a repetir los movimientos. Esto provocará un efecto de vasoconstricción y vasodilatación, una especie de bombeo que irá retirando la inflamación rápidamente.

 

Los movimientos recomendados dependerán del lugar donde se encuentre el dolor. Por ejemplo, en caso de que sea en la rodilla, el movimiento puede consistir en doblarla y estirarla unas diez o quince veces. Si es la espalda, caminar un poco o intentar hacer movimientos, siempre que no nos produzcan dolor.

 

Para aplicar el hielo se ha de tener en cuenta no aplicarlo directamente a la piel. Una buena forma es utilizar papel de cocina entre la piel y el hielo. “Muchas de las dolencias se pueden solucionar sabiendo que hay que aplicar, casi siempre el hielo”.

 

 

 

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