Espíritu Nadal
Artículo de opinión de Rafael Valls Buitrago.
El espectáculo que nos ha ofrecido Rafa Nadal en su participación en las olimpiadas de Rio de Janeiro 2016, ha sido excepcional.
Una avalancha de fuerza invadía nuestros televisores cada vez que conectábamos para ver tenis. Parecía increíble como podían sucederse tantas remontadas acompañadas de una bravura mental y física al alcance de muy pocos.
Algunos rivales ha tenido que tomarse tiempo para parar el huracán Nadal y otros han tenido que buscar el resuello cuando creían que ya tenían el partido ganado y Nadal remontaba, saltaba y gritaba el “vamos” como si el desgaste físico no existiera y el dolor muscular sea una broma.
Nunca se puede reprochar nada a quien todo lo que tiene lo da por una ilusión, o por cumplir un mandato o simplemente para realizar su trabajo. Rafa Nadal se merece todo nuestro respeto por toda una vida ejemplar de superaciones que todos deberíamos tener como modelo pues siguiendo su camino ya trazado daríamos solución a todo aquello que requiera tenacidad, entrega, honestidad consigo mismo y valentía.
Que poco serviría al ocio y al vicio enfrentarse a este espíritu pues nada tendría que hacer ante una muralla de valor incontenible. De nada serviría bregar a favor de la maldad y la confusión ante la sombra inescrutable del espíritu Nadal.
Mi voto es para este estilo de vida, para esta forma de comportamiento, para estas hazañas épicas y para este amor al país al que representas. No existe más que una bandera y un sentimiento, un himno y unos colores, un sentirse español por encima de todo y un querer alcanzar metas que por muy complicadas que parezcan, hay que enfrentarse a ellas con lo puesto y lo no puesto pues hacerlas realidad es únicamente lo que debería valer.
Es el espíritu Nadal lo que falta mucho por aprender y ahora hemos tenido grandes lecciones de como hacerlo y gratis, con solo mirar el televisor y ver como un tenista nos hace vibrar con sus gestos, su bravura y su ilusión y nos une como españoles y nos hace sacar lo mejor de nosotros cuando todos juntos damos un pequeño empujón a ese Nadal que nos emociona y nos hace sentir españoles a todos sin distinción.
Eso es limpieza de corazón y de ideas, pues no hay mejor idea que dejar en buen lugar al país que representas, digan lo que digan los que vienen diciendo. Bravo Nadal. Bravísimo el espíritu Nadal.





















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de Página66.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.80