Jordi Pérez Sempere . Portavoz Centro Democrático Liberal de Alcoy.
En el reciente debate sobre el Estado de la Nación celebrado en el Congreso, los principales partidos políticos han dado muestra, una vez más, de lo lejos que quedan sus objetivos de las preocupaciones reales de los ciudadanos. Así, mientras PP y PSOE se afanaban por conseguir apoyos de otros partidos para el mayor número de resoluciones, con objeto de presentarse ante los medios de comunicación y ante la sociedad como ganadores del debate, los problemas fundamentales de familias y empresarios siguen sin abordarse con seriedad.
Tras años de crisis económica, especialmente grave resulta la dificultad que tienen los profesionales autónomos y las pymes para obtener financiación. Como denunciaban recientemente las Cámaras de Comercio, el 85% de las pequeñas y medianas empresas españolas que acudieron a una entidad financiera en el segundo trimestre de 2010 tuvieron problemas para acceder a financiación ajena, a un tipo de interés que no raye en la usura, lo que frena de forma decisiva sus posibilidades de inversión, de crecimiento e incluso, en ocasiones, de mera supervivencia. Es decir, a pesar de las continuas promesas del gobierno, el ICO sigue sin funcionar y los bancos y cajas no ayudan lo suficiente, mientras el gobierno no da facilidades para el pago aplazado de impuestos, lo que está incrementando de forma sustancial el fraude fiscal y la economía sumergida.
Para complicar la ya difícil situación de nuestras pymes, el Gobierno prefiere reducir las inversiones en lugar del gasto corriente. Así, el Ministerio de Fomento está paralizando numerosas obras públicas que estaban ya en marcha o presupuestadas, con la consiguiente pérdida adicional de puestos de trabajo que ello conlleva, no sólo en las grandes empresas del sector de la construcción sino muy especialmente en numerosas pequeñas empresas por ellas subcontratadas.
Tampoco lo tienen fácil las familias que pretenden obtener un crédito hipotecario o al consumo. Las entidades financieras no están facilitando los créditos para la compra de una vivienda a los posibles compradores, por lo que no se percibe una recuperación sustancial del mercado inmobiliario, sector de tanta importancia para nuestra economía en los últimos años. De todo ello se están aprovechando empresas especializadas en préstamos rápidos a intereses abusivos, que no hacen sino posponer e incrementar a veces los problemas de estas familias en apuros.
Por último, destacar que, con cuatro millones de parados, muchas familias con todos sus miembros en paro y muchos españoles con miedo a perder su puesto de trabajo, no resulta extraño que numerosas familias hayan tenido que renunciar este año a sus vacaciones estivales con el consiguiente perjuicio causado al sector turístico de nuestro país..
En definitiva, para muchos españoles este es el auténtico "estado de la nación": desempleo, enormes dificultades para emprender un negocio o para salvar el que se gestiona, barreras infranqueables para comprar la primera vivienda y poder emanciparse, etcétera.
Para Centro Democrático Liberal, estos temas deberían haber centrado el debate del Estado de la Nación, ya que sólo analizando en profundidad los problemas reales de la sociedad se pueden encontrar sus posibles soluciones. Por todo ello, mientras PP y PSOE continúan dedicados a sus batallas partidistas, en CDL pensamos que el Parlamento y las fuerzas políticas deberían dedicar sus esfuerzos a solucionar los problemas reales de los ciudadanos mediante un diálogo constructivo que tenga como objetivos prioritarios a corto plazo ayudar a los emprendedores y facilitar de forma efectiva el acceso al crédito a las familias, autónomos y empresas para reactivar lo antes posible nuestra economía.
En el reciente debate sobre el Estado de la Nación celebrado en el Congreso, los principales partidos políticos han dado muestra, una vez más, de lo lejos que quedan sus objetivos de las preocupaciones reales de los ciudadanos. Así, mientras PP y PSOE se afanaban por conseguir apoyos de otros partidos para el mayor número de resoluciones, con objeto de presentarse ante los medios de comunicación y ante la sociedad como ganadores del debate, los problemas fundamentales de familias y empresarios siguen sin abordarse con seriedad.
Tras años de crisis económica, especialmente grave resulta la dificultad que tienen los profesionales autónomos y las pymes para obtener financiación. Como denunciaban recientemente las Cámaras de Comercio, el 85% de las pequeñas y medianas empresas españolas que acudieron a una entidad financiera en el segundo trimestre de 2010 tuvieron problemas para acceder a financiación ajena, a un tipo de interés que no raye en la usura, lo que frena de forma decisiva sus posibilidades de inversión, de crecimiento e incluso, en ocasiones, de mera supervivencia. Es decir, a pesar de las continuas promesas del gobierno, el ICO sigue sin funcionar y los bancos y cajas no ayudan lo suficiente, mientras el gobierno no da facilidades para el pago aplazado de impuestos, lo que está incrementando de forma sustancial el fraude fiscal y la economía sumergida.
Para complicar la ya difícil situación de nuestras pymes, el Gobierno prefiere reducir las inversiones en lugar del gasto corriente. Así, el Ministerio de Fomento está paralizando numerosas obras públicas que estaban ya en marcha o presupuestadas, con la consiguiente pérdida adicional de puestos de trabajo que ello conlleva, no sólo en las grandes empresas del sector de la construcción sino muy especialmente en numerosas pequeñas empresas por ellas subcontratadas.
Tampoco lo tienen fácil las familias que pretenden obtener un crédito hipotecario o al consumo. Las entidades financieras no están facilitando los créditos para la compra de una vivienda a los posibles compradores, por lo que no se percibe una recuperación sustancial del mercado inmobiliario, sector de tanta importancia para nuestra economía en los últimos años. De todo ello se están aprovechando empresas especializadas en préstamos rápidos a intereses abusivos, que no hacen sino posponer e incrementar a veces los problemas de estas familias en apuros.
Por último, destacar que, con cuatro millones de parados, muchas familias con todos sus miembros en paro y muchos españoles con miedo a perder su puesto de trabajo, no resulta extraño que numerosas familias hayan tenido que renunciar este año a sus vacaciones estivales con el consiguiente perjuicio causado al sector turístico de nuestro país..
En definitiva, para muchos españoles este es el auténtico "estado de la nación": desempleo, enormes dificultades para emprender un negocio o para salvar el que se gestiona, barreras infranqueables para comprar la primera vivienda y poder emanciparse, etcétera.
Para Centro Democrático Liberal, estos temas deberían haber centrado el debate del Estado de la Nación, ya que sólo analizando en profundidad los problemas reales de la sociedad se pueden encontrar sus posibles soluciones. Por todo ello, mientras PP y PSOE continúan dedicados a sus batallas partidistas, en CDL pensamos que el Parlamento y las fuerzas políticas deberían dedicar sus esfuerzos a solucionar los problemas reales de los ciudadanos mediante un diálogo constructivo que tenga como objetivos prioritarios a corto plazo ayudar a los emprendedores y facilitar de forma efectiva el acceso al crédito a las familias, autónomos y empresas para reactivar lo antes posible nuestra economía.


















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