Artículo de opinión de David Sabido Bustos, coordinador comarcal de UPyD “La Montaña”.
El día 12 de Octubre, nuestro país celebra el día de la Hispanidad. Una fiesta que hace honor al marco geográfico que nos garantiza igualdad de derechos a todos los ciudadanos. Un marco geográfico y legal al que llamamos España.
Nuestra Carta Magna, garantía de igualdad entre ciudadanos desde 1978, ha sido un elemento de cohesión fundamental, para el desarrollo de nuestro país.
En al actualidad han aparecido nuevas formas de hacer política, basadas en la fragmentación de este marco de derechos y libertades. Los partidos tradicionalmente nacionales, alentados por otra serie de partidos minoritarios y muy definidos, han debilitado nuestro sistema democrático, mediante los Estatutos de Autonomía de segunda generación. Unos Estatutos que suponen una reforma constitucional, por la puerta de atrás y a espaldas de la totalidad de los ciudadanos españoles, a los que nos han quitado nuestra capacidad de participar en dichas reformas.
La fragmentación de nuestro país en pequeños feudos, no ha hecho sino contribuir a agravar la situación económica y política en que nos encontramos. Un estado debilitado, sin capacidad de ofrecer unas mínimas garantías de igualdad entre ciudadanos en cuestiones tan básicas como la sanidad, la educación o dentro de poco las pensiones. Un sistema que se presentaba como método infalible, para acercar la política a los ciudadanos, ha terminado convirtiéndose en un mercado persa, donde distintas castas políticas, negocian beneficios y privilegios a costa del bolsillo de los ciudadanos.
El “hecho diferencial” sobre el que se ha hecho política estos años atrás, se ha traducido en un modelo de estado con el mismo número de funcionarios que Japón (140 millones de habitantes), más coches oficiales que los Estados Unidos de América, un gasto ordinario autonómico (folios, bolígrafos y borradores) como toda la deuda de Grecia, un mercado interior fragmentado, imposibilidad de circulación laboral de los ciudadanos por el territorio español, duplicidades de organismos, innumerables cargos de confianza, etc.
El sistema autonómico español ha llegado a un punto en que si vives en la Comunidad Valenciana, no tienes las mismas posibilidades que un ciudadano de Murcia o Asturias, de acceder a las prestaciones por la dependencia. Las comunidades autónomas que necesitan agua, no pueden acceder a ella como las que tienen blindados sus recursos hídricos, las empresas que se instalen ahora en la Comunidad Autónoma Vasca, tendrán unos beneficios fiscales distintos al resto de Comunidades, las Comunidades Forales, están acogidas a un régimen fiscal distinto al resto de autonomías, etc.
En definitiva, lo que comenzó siendo un modelo político, que pretendía preservar la identidad cultural de las personas que vivían en una u otra autonomía, ha terminado siendo un modelo insostenible, que cada vez empobrece más a los ciudadanos, nos diferencia en derechos a unos de otros y nos aleja del resto de países más desarrollados.
El día de la Hispanidad, desde Unión Progreso y Democracia queremos reivindicar frente a lo que nos diferencia, lo que nos une.
El día 12 de Octubre, nuestro país celebra el día de la Hispanidad. Una fiesta que hace honor al marco geográfico que nos garantiza igualdad de derechos a todos los ciudadanos. Un marco geográfico y legal al que llamamos España.
Nuestra Carta Magna, garantía de igualdad entre ciudadanos desde 1978, ha sido un elemento de cohesión fundamental, para el desarrollo de nuestro país.
En al actualidad han aparecido nuevas formas de hacer política, basadas en la fragmentación de este marco de derechos y libertades. Los partidos tradicionalmente nacionales, alentados por otra serie de partidos minoritarios y muy definidos, han debilitado nuestro sistema democrático, mediante los Estatutos de Autonomía de segunda generación. Unos Estatutos que suponen una reforma constitucional, por la puerta de atrás y a espaldas de la totalidad de los ciudadanos españoles, a los que nos han quitado nuestra capacidad de participar en dichas reformas.
La fragmentación de nuestro país en pequeños feudos, no ha hecho sino contribuir a agravar la situación económica y política en que nos encontramos. Un estado debilitado, sin capacidad de ofrecer unas mínimas garantías de igualdad entre ciudadanos en cuestiones tan básicas como la sanidad, la educación o dentro de poco las pensiones. Un sistema que se presentaba como método infalible, para acercar la política a los ciudadanos, ha terminado convirtiéndose en un mercado persa, donde distintas castas políticas, negocian beneficios y privilegios a costa del bolsillo de los ciudadanos.
El “hecho diferencial” sobre el que se ha hecho política estos años atrás, se ha traducido en un modelo de estado con el mismo número de funcionarios que Japón (140 millones de habitantes), más coches oficiales que los Estados Unidos de América, un gasto ordinario autonómico (folios, bolígrafos y borradores) como toda la deuda de Grecia, un mercado interior fragmentado, imposibilidad de circulación laboral de los ciudadanos por el territorio español, duplicidades de organismos, innumerables cargos de confianza, etc.
El sistema autonómico español ha llegado a un punto en que si vives en la Comunidad Valenciana, no tienes las mismas posibilidades que un ciudadano de Murcia o Asturias, de acceder a las prestaciones por la dependencia. Las comunidades autónomas que necesitan agua, no pueden acceder a ella como las que tienen blindados sus recursos hídricos, las empresas que se instalen ahora en la Comunidad Autónoma Vasca, tendrán unos beneficios fiscales distintos al resto de Comunidades, las Comunidades Forales, están acogidas a un régimen fiscal distinto al resto de autonomías, etc.
En definitiva, lo que comenzó siendo un modelo político, que pretendía preservar la identidad cultural de las personas que vivían en una u otra autonomía, ha terminado siendo un modelo insostenible, que cada vez empobrece más a los ciudadanos, nos diferencia en derechos a unos de otros y nos aleja del resto de países más desarrollados.
El día de la Hispanidad, desde Unión Progreso y Democracia queremos reivindicar frente a lo que nos diferencia, lo que nos une.



















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