La evolución del cómic ha centrado la conversación de este jueves en el CADA.
[caption id="attachment_26134" align="alignleft" width="300" caption="Paco Roca, Borja Crespo y Santiago García"]
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Cuando les preguntan en una celebración elegante dicen que son ilustradores, pero realmente quisieran decir dibujante de cómic y que ese concepto sea reconocido.
Esta ha sido una de las claves de la mesa redonda que este jueves ha organizado la CAM en el CADA. Paco Roca, Santiago García, han reflexionado del arte de contar historias con dibujos.
La historia del cómic, el tebeo y el fancine hasta llegar a la novela gráfica ha entrado gran parte del debate. Imagen a imagen los tres ponentes han ido desgranando los momentos claves del cómic, Tanto Roca, Premio Nacional de Cómic, como García, crítico y escritor o el moderador Borja Crespo, también autor de cómics han explicado el proceso que ha llevado a esta disciplina “De las 24 a 32 páginas a la tapa dura, de la grapa a la novela, del fancine al libro, del kiosko a la librería.
El mismo Santiago García ha contado, como ha comprobado antes de coger el tren que le ha acercado hasta Alcoy, ha podido comprobar cómo en la librería del Museo Reina Sofía la novela gráfica ya ocupa un espacio importante. De hecho, para Santiago García:" la novela gráfica está conservando el cómic, produce sedimentación, se queda e invita a la reflexión sobre el medio”. Esta reflexión ha llevado a Paco Roca a afirmar que “el fin de la novela gráfica es entretener”, ya que para los conferenciantes, la novela gráfica no es más que la evolución del cómic, adaptado a los nuevos tiempos y los nuevos hábitos, ya que actualmente el público no espera mes a mes para que continúe la historia y en un libro está toda unida.
Los tres conferenciantes han convenido en que la diferencia que puede prestigiar al cómic está en el buen trabajo. Santiago García ha recordado que "tradicionalmente el cómic siempre ha sido algo desechable, con una vida de una humana. A nadie se le concurre tirar las Obras Completas de Shakespeare o el Quijote porque lleva mucho tiempo en casa, como siempre han hecho nuestras madres”.
Ahora los cómics no hablan solamente de superhéroes y explosiones radiactivas. Algunos como “Arrugas”, del mismo Paco Roca, que habla del alzhéimer o “María y yo”, de Miguel Gallardo, que habla de autismo, van más allá y cuentas historias vivas.
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Cuando les preguntan en una celebración elegante dicen que son ilustradores, pero realmente quisieran decir dibujante de cómic y que ese concepto sea reconocido.
Esta ha sido una de las claves de la mesa redonda que este jueves ha organizado la CAM en el CADA. Paco Roca, Santiago García, han reflexionado del arte de contar historias con dibujos.
La historia del cómic, el tebeo y el fancine hasta llegar a la novela gráfica ha entrado gran parte del debate. Imagen a imagen los tres ponentes han ido desgranando los momentos claves del cómic, Tanto Roca, Premio Nacional de Cómic, como García, crítico y escritor o el moderador Borja Crespo, también autor de cómics han explicado el proceso que ha llevado a esta disciplina “De las 24 a 32 páginas a la tapa dura, de la grapa a la novela, del fancine al libro, del kiosko a la librería.
El mismo Santiago García ha contado, como ha comprobado antes de coger el tren que le ha acercado hasta Alcoy, ha podido comprobar cómo en la librería del Museo Reina Sofía la novela gráfica ya ocupa un espacio importante. De hecho, para Santiago García:" la novela gráfica está conservando el cómic, produce sedimentación, se queda e invita a la reflexión sobre el medio”. Esta reflexión ha llevado a Paco Roca a afirmar que “el fin de la novela gráfica es entretener”, ya que para los conferenciantes, la novela gráfica no es más que la evolución del cómic, adaptado a los nuevos tiempos y los nuevos hábitos, ya que actualmente el público no espera mes a mes para que continúe la historia y en un libro está toda unida.
Los tres conferenciantes han convenido en que la diferencia que puede prestigiar al cómic está en el buen trabajo. Santiago García ha recordado que "tradicionalmente el cómic siempre ha sido algo desechable, con una vida de una humana. A nadie se le concurre tirar las Obras Completas de Shakespeare o el Quijote porque lleva mucho tiempo en casa, como siempre han hecho nuestras madres”.
Ahora los cómics no hablan solamente de superhéroes y explosiones radiactivas. Algunos como “Arrugas”, del mismo Paco Roca, que habla del alzhéimer o “María y yo”, de Miguel Gallardo, que habla de autismo, van más allá y cuentas historias vivas.





















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