SALUD. Se detecta una menor incidencia.
[caption id="attachment_58825" align="aligncenter" width="598"]
Es conveniente mantener algunas actividades[/caption]
Buena alimentación, mantener algunas de las actividades de tiempo libren que hemos mantenido en vacaciones, organización y pensamiento positivo son algunos de los consejos de los expertos para evitar la depresión postvacacional.
Este síndrome, que se calcula que afecta a un 35% de los españoles, principalmente entre los 25 y los 50 años, es un proceso de estrés que tenemos que afrontar tras las vacaciones, para readaptarnos de nuevo a las obligaciones laborales o escolares, al cambio de estilo de vida que supone reincorporarnos a nuestra rutina diaria.
MENOR INCIDENCIA
Los cambios de mentalidad derivados de la crisis y la elevada tasa de paro han disminuido la incidencia de la depresión postvacacional. Según un estudio publicado por la empresa de recursos humanos Randstad, el número de trabajadores afectados se ha reducido en 14 puntos porcentuales respecto 2011. A esta conclusión han llegado tras elaborar una muestra aleatoria de casi 1.000 personas por toda la geografía española.
Más de la mitad de empleados encuestados (53,3%) ha afirmado que regresa a la oficina con normalidad y sin padecer depresión postvacacional, mientras que el pasado año las personas que reconocía no sufrir este síndrome alcanzó el 39,26%.
QUÉ HACER
En cualquier caso, este problema se puede evitar, o al menos, disminuir su incidencia. Si la depresión postvacional no dura más de una o dos semanas no debe preocupar, aunque es conveniente intentar evitarlo.
Comenzar las tareas con calma, emprender primero las más agradables, evitar las jornadas de trabajo excesivamente pesadas en los primeros días y no tomar decisiones trascendentales al principio, son algunas de las cuestiones que nos pueden ayudar.
Además, es importante la organización. Mantener una agenda en la que podamos secuenciar las tareas según su importancia puede evitar que nos lleguemos a sentir abrumados, especialmente cuando se acumula el trabajo que ha llegado en nuestra ausencia.
Quizás el punto fundamental sea el de no romper con las actividades placenteras que hemos estado realizando en vacaciones. Podemos programar momentos en las que se pueda retomar, aunque sea en fin de semana, algunas de las actividades que nos han mantenido ocupados.
Igualmente, es importante la alimentación. Consumir alimentos con contenido en calcio, fósforo y cobre constituyen un elemento importante. Estos elementos los podemos encontrar en el plátano o el germen de trigo.
Pero lo más importante es fomentar el pensamiento positivo, como recomienda la psicóloga Macrina Soler. Es conveniente evitar la dualidad tiempo libre=satisfacción en contra de trabajo=frustración. Debemos asumir que trabajar también tiene sus ventajas y es importante ilusionarse con nuevos proyectos con el comienzo del curso.
Es conveniente mantener algunas actividades[/caption]
Buena alimentación, mantener algunas de las actividades de tiempo libren que hemos mantenido en vacaciones, organización y pensamiento positivo son algunos de los consejos de los expertos para evitar la depresión postvacacional.
Este síndrome, que se calcula que afecta a un 35% de los españoles, principalmente entre los 25 y los 50 años, es un proceso de estrés que tenemos que afrontar tras las vacaciones, para readaptarnos de nuevo a las obligaciones laborales o escolares, al cambio de estilo de vida que supone reincorporarnos a nuestra rutina diaria.
MENOR INCIDENCIA
Los cambios de mentalidad derivados de la crisis y la elevada tasa de paro han disminuido la incidencia de la depresión postvacacional. Según un estudio publicado por la empresa de recursos humanos Randstad, el número de trabajadores afectados se ha reducido en 14 puntos porcentuales respecto 2011. A esta conclusión han llegado tras elaborar una muestra aleatoria de casi 1.000 personas por toda la geografía española.
Más de la mitad de empleados encuestados (53,3%) ha afirmado que regresa a la oficina con normalidad y sin padecer depresión postvacacional, mientras que el pasado año las personas que reconocía no sufrir este síndrome alcanzó el 39,26%.
QUÉ HACER
En cualquier caso, este problema se puede evitar, o al menos, disminuir su incidencia. Si la depresión postvacional no dura más de una o dos semanas no debe preocupar, aunque es conveniente intentar evitarlo.
Comenzar las tareas con calma, emprender primero las más agradables, evitar las jornadas de trabajo excesivamente pesadas en los primeros días y no tomar decisiones trascendentales al principio, son algunas de las cuestiones que nos pueden ayudar.
Además, es importante la organización. Mantener una agenda en la que podamos secuenciar las tareas según su importancia puede evitar que nos lleguemos a sentir abrumados, especialmente cuando se acumula el trabajo que ha llegado en nuestra ausencia.
Quizás el punto fundamental sea el de no romper con las actividades placenteras que hemos estado realizando en vacaciones. Podemos programar momentos en las que se pueda retomar, aunque sea en fin de semana, algunas de las actividades que nos han mantenido ocupados.
Igualmente, es importante la alimentación. Consumir alimentos con contenido en calcio, fósforo y cobre constituyen un elemento importante. Estos elementos los podemos encontrar en el plátano o el germen de trigo.
Pero lo más importante es fomentar el pensamiento positivo, como recomienda la psicóloga Macrina Soler. Es conveniente evitar la dualidad tiempo libre=satisfacción en contra de trabajo=frustración. Debemos asumir que trabajar también tiene sus ventajas y es importante ilusionarse con nuevos proyectos con el comienzo del curso.



















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de Página66.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.4