Pagina 66, Noticias de Alcoy y de El Comtat

Por las oportunidades de los pueblos

Redacción - Dimarts, 23 de Octubre del 2012
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Fernando Merlo González, responsable Acción Institucional UPyD Alcoy. El 6 de octubre de 1987 el senado español aprobaba definitivamente por 202 votos a favor, 1 en contra y 16 abstenciones el proyecto de ley que establece el Día de la Fiesta Nacional de España en el 12 de octubre. Desde UPyD hemos abogado en los últimos días por un mayor reconocimiento del 12 de octubre por parte de las autoridades locales y por un reparto equitativo de los actos y de las gastos entre esta fiesta y la del 9 de octubre; entendemos que las dos fiestas son nuestras, que no se excluyen y deseamos que todos los alcoyanos se puedan sentir representados en los actos que realice nuestro gobierno municipal. La elección de las fechas y los hechos históricos que representan pueden ser polémicas y estar sometidas al juicio crítico de los ciudadanos. La presencia de España en América tiene sus luces y sus sombras. Efectivamente hubo genocidio (reducido principalmente al Caribe), también hubo esclavitud, se produjeron enormes excesos en el régimen de encomiendas a pesar de la Leyes Nuevas de Indias, se desarticularon completamente las culturas precolombinas, se trasladaron a América enfermedades desconocidas que causaron terribles pandemias, se aprovecharon sistemas de explotación precolombinos como la mita en Perú que ocasionaron enormes pérdidas humanas. Hoy en día, desde muchos gobiernos de las naciones iberoamericanas se promueve la reivindicación de estos hechos y es justo que lo hagan; pero, ¡cuidado!, en ocasiones lo que se pretende es desviar la atención hacia unos acontecimientos de hace siglos para no tener que dar cuentas de sus responsabilidades como gobernantes y clase dirigente y dominante durante los dos últimos siglos; y en otros casos lo que desean es ocultar sus propios genocidios, como por ejemplo el realizado con los araucanos-mapuches, fueguinos y patagones. Lo que pasó en América, aberrante y condenable, no es nada que no ocurriera o hubiese ocurrido en cualquier parte del mundo en esos momentos (La conquista de Irán por los Mogoles en el siglo XIII con el genocidio de Herat, la persecución de los cristianos en Japón con unos 285.000 muertos a finales del siglo XVI, la aniquilación de los pequot en Nueva Inglaterra en 1637 y el posterior exterminio en el siglo XIX de centenares de miles de indios norteamericanos, son algunos ejemplos); o en la propia Europa ya que estamos hablando de los siglos XVI-XVII y XVIII con un sistema político y social (el Antiguo Régimen) que ni se planteaba, ni sabía nada de los derechos humanos. ¡Qué le vamos a hacer, el mundo fue así! Igualmente cruel e injusta fue la conquista de los territorios de lo que después se conoció como reino de Valencia. Unos reinos del norte que no tenían ningún derecho sobre estas tierras, es por eso por lo que ya no hablamos de Reconquista, conquistaron y sometieron a estas tierras y a sus habitantes. Y toda conquista se hace con violencia y ésta también la tuvo. Además, la sociedad feudal que siguió a la entrada de Jaime I en la ciudad de Valencia el 9 de octubre de 1283 fue como todas las sociedades feudales de la Europa de entonces completamente irrespetuosa con la vida humana. Cabe señalar los tristes pogroms de fines del siglo XIV o los constantes abusos que se cometieron sobre la población mudéjar valenciana que culminaron con la expulsión de cerca de 120.000 moriscos de nuestras tierras en 1609 ya en época de la monarquía hispánica. ¡Qué le vamos a hacer, el mundo fue así! Pero ambos hechos supusieron una oportunidad. América fue una oportunidad de encuentro entre dos mundos. Encuentro que, durante la época del Imperio no lo fue tanto, pero que sí se realizó con posterioridad y hasta la actualidad, así lo pueden atestiguar los millones de europeos que han emigrado a América y los millones de americanos que lo han hecho a Europa. El reino de Valencia también fue una oportunidad, la Comunitat es una enorme realidad y la estamos viviendo hoy. Sus gentes abiertas y tolerantes nos lo demuestran, a todos, día a día. Personalmente hubiese escogido el 24 de septiembre como día de la Fiesta Nacional de España, en conmemoración del 24 de septiembre de 1810 fecha en la que se inauguró en San Fernando la Asamblea que después conoceremos como Cortes de Cádiz una vez trasladadas a esta ciudad. Estas Cortes suponen el nacimiento de la nación española contemporánea, la nación de ciudadanos, y pienso que su obra es el mayor aporte que ha realizado la España contemporánea a la Historia Universal. Aunque hoy nos puedan parecer sus planteamientos arcaicos, abrió el camino de muchas más revoluciones en España, y también en América y en Europa donde sirvió durante mucho tiempo de ejemplo e inspiración. De este hecho histórico nos podemos sentir todos orgullosos. Sin embargo, el pueblo soberano español a través de sus legítimos representantes estableció como fiesta de todos los españoles el 12 de octubre. Y lo hizo, porque desde el punto de vista histórico las consecuencias que tiene este hecho son trascendentales, porque a partir de esos momentos comienza la Historia Universal, porque hablamos de la unificación del mundo, porque tuvimos conocimiento de la existencia de todos los grupos humanos, porque supuso el encuentro de millones de seres humanos e innumerables culturas, porque de ese encuentro se generó una nueva cultura. Y es esta importancia histórica la que tiene en cuenta el legislador para adjudicar la fecha y con la que coincide UPyD. No son consideraciones racistas como se nos ha imputado falsa e interesadamente por parte de otras formaciones políticas, es el respeto a la voluntad del pueblo español, es la consideración universal de esa fecha, es el deseo de encuentro, de integración, de tolerancia, de respeto y de aceptación de la diversidad cultural. El senador socialista y antiguo republicano Don José Prat García realizó un emocionante discurso el 6 de octubre de 1987 en el Senado con motivo de la aprobación de la Ley que establece el 12 de octubre como Fiesta Nacional de España, discurso que recomiendo leer y escuchar, y que me atrevo a reproducir en sus últimas palabras a continuación. “Pero el momento del mundo es el 12 de octubre y de lo primero que se habla es del Nuevo Mundo. Y el mundo es hermoso, nueva hermosura. Es lo que abre al mundo moderno. Y lo abre España porque le toca por el destino histórico, porque los hados lo mandaron así o porque la historia lo condujo así. Lo cierto es que es nuestro día, cualquiera que sea su nombre. Llamadle, si queréis, la Fiesta de la Raza, «ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda». Llamadle, si queréis, Fiesta de la Hispanidad. Para mí es la fiesta del género humano. Es nuestra aportación modesta y sencilla, que quiso el destino, que quiso la providencia. «Ciego, ¿es la tierra del centro de las almas?», decía el poeta. Fue la afiliación de España a la Historia Universal. Celebrémoslo. Gracias. (Grandes y prolongados aplausos.)” Fragmento final del Discurso de Don José Prat García, senador, Diario de Sesiones del Senado del 6 de octubre de 1987, pp. 1712-13.
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