Mar Climent, vicesecretaria de Comunicación y Nuevas Tecnologías del Partido Popular de Alcoy.
A raíz de la subvención “regalada” por el gobierno del “bipartito” que nos gobierna en nuestra querida ciudad de Alcoy a la asociación: “Acció Cultural del Pais Valencià”, he querido refrescar mi memoria sobre la Pirámide de Maslow.
Para los que no estén familiarizados con este término he de decir que Abraham Maslow fue un psicólogo estadounidense, uno de los fundadores de la psicología humanista, cuyo mayor legado fue su teoría sobre la jerarquía de necesidades del Ser Humano.
Para explicar de manera visual su teoría, definió lo que hoy se conoce como Pirámide de Maslow, donde el psicólogo estratificaba las diferentes necesidades que los individuos tenemos, además postulaba que era una tendencia natural pretender satisfacer niveles superiores pero que estos nunca se podrían alcanzar sin estar cubiertos los inferiores.
¿Y por qué he querido refrescar mi memoria sobre Maslow? Quería ver si desde el Gobierno de nuestra ciudad se estaban concediendo las subvenciones con criterios racionales, basados en las necesidades reales de nuestra ciudadanía o por el contrario se sustentaban en camaraderías, amiguismos y prebendas como intuía que estaba ocurriendo. Y creo que no me he equivocado. Cómo sino se explica que esta asociación de ánimo cultural, situada en el quinto y más alto nivel de la Pirámide de Maslow, el de la autorrealización, y que, además, no está afincada en Alcoy, esté recibiendo 8000 euros por parte del Ayuntamiento, sin estar claro en qué lo van a invertir y con acuerdos privilegiados para su pronto pago, mientras nuestras asociaciones locales no gozan de estas mismas condiciones. Y lo que es más grave, que tampoco nuestras asociaciones benéficas tengan estas ventajas, aquellas tan necesarias en estos momentos duros, que se dedican a cubrir las necesidades básicas como la alimentación y el descanso de las personas más necesitadas, las que Maslow engloba en su primer nivel como fisiológicas, base de todas las necesidades superiores.
Y uno puede preguntarse cómo surge esta injusticia. Podríamos explicarlo, necesitaríamos unas cuantas líneas más de las que este escrito ocupa, pero quedaría blanco sobre negro. Tan solo necesitaríamos tirar del hilo sabiendo que Eliseu Climent está detrás de esta asociación y el historial dilatado de subvenciones que ha recibido este señor para sus empresas y asociaciones, portando en una mano y en alto la bandera de la cultura y escondiendo, en la otra mano, la bandera del dinero. Pero este no es el asunto que aquí nos ocupa, ahora queremos alzar la voz sobre esta injusticia para intentar enmendar el error cometido, queremos que el gobierno actual rectifique y cancele esta subvención arbitraria y la reconduzca a asociaciones locales, sobretodo y en especial a aquellas que están paliando las graves necesidades de las familias más necesitadas de Alcoy. Si no quieren hacerlo porque nosotros lo denunciamos, que lo hagan al menos por criterios científicos, hagan caso a Maslow y no cubran necesidades superiores sin tener las básicas cubiertas.
A raíz de la subvención “regalada” por el gobierno del “bipartito” que nos gobierna en nuestra querida ciudad de Alcoy a la asociación: “Acció Cultural del Pais Valencià”, he querido refrescar mi memoria sobre la Pirámide de Maslow.
Para los que no estén familiarizados con este término he de decir que Abraham Maslow fue un psicólogo estadounidense, uno de los fundadores de la psicología humanista, cuyo mayor legado fue su teoría sobre la jerarquía de necesidades del Ser Humano.
Para explicar de manera visual su teoría, definió lo que hoy se conoce como Pirámide de Maslow, donde el psicólogo estratificaba las diferentes necesidades que los individuos tenemos, además postulaba que era una tendencia natural pretender satisfacer niveles superiores pero que estos nunca se podrían alcanzar sin estar cubiertos los inferiores.
¿Y por qué he querido refrescar mi memoria sobre Maslow? Quería ver si desde el Gobierno de nuestra ciudad se estaban concediendo las subvenciones con criterios racionales, basados en las necesidades reales de nuestra ciudadanía o por el contrario se sustentaban en camaraderías, amiguismos y prebendas como intuía que estaba ocurriendo. Y creo que no me he equivocado. Cómo sino se explica que esta asociación de ánimo cultural, situada en el quinto y más alto nivel de la Pirámide de Maslow, el de la autorrealización, y que, además, no está afincada en Alcoy, esté recibiendo 8000 euros por parte del Ayuntamiento, sin estar claro en qué lo van a invertir y con acuerdos privilegiados para su pronto pago, mientras nuestras asociaciones locales no gozan de estas mismas condiciones. Y lo que es más grave, que tampoco nuestras asociaciones benéficas tengan estas ventajas, aquellas tan necesarias en estos momentos duros, que se dedican a cubrir las necesidades básicas como la alimentación y el descanso de las personas más necesitadas, las que Maslow engloba en su primer nivel como fisiológicas, base de todas las necesidades superiores.
Y uno puede preguntarse cómo surge esta injusticia. Podríamos explicarlo, necesitaríamos unas cuantas líneas más de las que este escrito ocupa, pero quedaría blanco sobre negro. Tan solo necesitaríamos tirar del hilo sabiendo que Eliseu Climent está detrás de esta asociación y el historial dilatado de subvenciones que ha recibido este señor para sus empresas y asociaciones, portando en una mano y en alto la bandera de la cultura y escondiendo, en la otra mano, la bandera del dinero. Pero este no es el asunto que aquí nos ocupa, ahora queremos alzar la voz sobre esta injusticia para intentar enmendar el error cometido, queremos que el gobierno actual rectifique y cancele esta subvención arbitraria y la reconduzca a asociaciones locales, sobretodo y en especial a aquellas que están paliando las graves necesidades de las familias más necesitadas de Alcoy. Si no quieren hacerlo porque nosotros lo denunciamos, que lo hagan al menos por criterios científicos, hagan caso a Maslow y no cubran necesidades superiores sin tener las básicas cubiertas.



















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