MASCOTAS. Las personas pueden contraer infecciones de no hacerlo.
La higiene del perro es imprescindible para que todo el hogar esté limpio, tanto personas como ambiente. Si no se baña al perro, sus dueños o las personas que estén en contacto pueden sufrir infecciones.
Estos baños deben ser regulares, pero no diarios. Según Juan Sirvent, de Aitana Clínica Veterinaria, “un exceso continuado puede bajar las defensas del animal y reducir la sedosidad en su piel, provocando caspa”.
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Baño de mascota[/caption]
PASOS PARA EL BAÑO
Hay que seguir una serie de pasos para evitar hacer daño al perro a la hora de bañarlos.
En primer lugar hay que cepillar y peinar bien al perro antes de introducirlo en la bañera, que previamente habremos llenado con agua tibia.
El champú se tiene que extender desde el lomo hasta las patas y dejar la cabeza para el último lugar. Esto se debe a que el jabón se puede introducir en sus ojos u oídos y es perjudicial para el animal. Lo mejor es utilizar algodón para tapar sus orejas y al quitarlo al finalizar el baño.
Por último, hay que enjuagar al perro con agua desde adelante hacia atrás. “Es importante que no queden restos de jabón en la piel porque pueden ocasionarles molestias”, recomienda Juan Sirvent, de Aitana Clínica Veterinaria.
Para secarlos, el mejor medio es el secador, aunque habrá que evitar que el aire caliente penetre en sus oídos. Pero antes, el primer secado debe hacerse con una toalla, acariciando suavemente y sin frotar, en sentido descendente para evitar los rizos.
El final perfecto es como el primer paso: cepillar y peinar al perro, que podrá presumir de una buena limpieza corporal.
Baño de mascota[/caption]
PASOS PARA EL BAÑO
Hay que seguir una serie de pasos para evitar hacer daño al perro a la hora de bañarlos.
En primer lugar hay que cepillar y peinar bien al perro antes de introducirlo en la bañera, que previamente habremos llenado con agua tibia.
El champú se tiene que extender desde el lomo hasta las patas y dejar la cabeza para el último lugar. Esto se debe a que el jabón se puede introducir en sus ojos u oídos y es perjudicial para el animal. Lo mejor es utilizar algodón para tapar sus orejas y al quitarlo al finalizar el baño.
Por último, hay que enjuagar al perro con agua desde adelante hacia atrás. “Es importante que no queden restos de jabón en la piel porque pueden ocasionarles molestias”, recomienda Juan Sirvent, de Aitana Clínica Veterinaria.
Para secarlos, el mejor medio es el secador, aunque habrá que evitar que el aire caliente penetre en sus oídos. Pero antes, el primer secado debe hacerse con una toalla, acariciando suavemente y sin frotar, en sentido descendente para evitar los rizos.
El final perfecto es como el primer paso: cepillar y peinar al perro, que podrá presumir de una buena limpieza corporal.





















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