Los automóviles de hoy en día han ganado mucho en seguridad. La tecnología ha permitido que los sistemas que lleva incorporados el coche hagan el habitáculo cada vez más resistente y se produzcan menos accidentes.
Uno de esos elementos que ha evolucionado con el tiempo pero que siempre tiene la mismo función son los frenos. El cuidado milimétrico del sistema de frenado permitirá que el conductor y los otros ocupantes no sufran daños ante un posible frenazo de urgencia.
Nacho Martínez, de Autos Martínez, recomienda "revisar todos y cada uno de los componentes de este sistema, ya que influyen en él partes tan delicadas como las pastillas, los discos o el líquido de frenos".
La revisión en el mecánico debe ser obligatoria si el viaje que se va a hacer es más largo de lo normal. El desconocimiento de la carretera y los posibles imprevistos en forma de retenciones hacen que los frenos ganen protagonismo, de ahí que su condición debe ser óptima.
![[Img #27226]](upload/img/periodico/img_27226.jpg)
Un factor muy corriente que requiere de unos frenos en excelente estado es el humano. Conducir por el núcleo urbano requiere menos velocidad, pero los peatones pueden aparecer en cualquier momento y parte de la calzada. Unos frenos bien reglados reducirán el tiempo de frenada una vez se accione el pedal.
Por precaución y para evitar males personales y ajenos, los frenos deben ser revisados por expertos y no dejarlos en manos de alguien que no entienda de mecánica, ya que un simple movimiento en falso puede dejar al coche sin frenos y, por consiguiente, sin seguridad.



![[Img #27225]](upload/img/periodico/img_27225.jpg)



















