Hay un chiste para cada cosa y los autónomos no podiamos ser menos. Cuentan que una persona se encontró con el genio de la lámpara y éste le preguntó qué deseo le podía conceder. El afortunado, le pidió no ponerse nunca enfermo, y el genio le convirtió en autónomo.
Los autónomos somos conscientes de que nuestra presencia es esencial para que nuestro negocio no tenga problemas, pero a veces los malabarismos y superpoderes del autónomo no son suficientes ante los accidentes.
Para aliviar los problemas que acompaña a un accidente o enfermedad, existen los Seguros de Incapacidad Laboral Transitoria, cuya finalidad es indemnizar al asegurado, el tiempo que ha estado de baja.
Suelen cubrir accidente, aunque también puede contratarse los días de baja por enfermedad y aunque el colectivo que mas demanda este tipo de seguros es el autónomo, también lo pueden contratar las personas que trabajan por cuenta ajena, por ejemplo; para aquellos que tienen un sueldo base, más otra parte variable, para que en el caso de que estén de baja, reciban un dinero que compense la pérdida de ingresos variables.
Hay que saber qué prestación te corresponde por la Seguridad Social, en caso de baja, para asegurar de forma privada el resto de prestación que necesitas para subsistir un mes cualquiera, sin olvidar que aunque el autónomo esté de baja, sigue pagando su cotización.
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Sabiendo lo que se necesita por mes, ya se puede calcular la indemnización diaria.
Básicamente hay dos tipos de productos; el baremado y el no baremado. En el primero, sabes de antemano los días que vas percibir de indemnización ya que las enfermedades y las lesiones corporales están baremadas, estipuladas desde el inicio del contrato. En el no baremado, los días de indemnización van en función de los días de baja y en este caso, las compañías, hacen el seguimiento de la evolución del accidente o enfermedad, mediante un medico designado por ellas.
En ambos casos, las compañías marcan un periodo máximo de días de indemnización, normalmente a un año, aunque en algunas entidades este periodo se puede ampliar.
Los días de baja son los que marcan la indemnización, que a su vez está relacionada con el tipo de patología. Tal y como señala Esther Ponsoda, responsable de la oficina de la Zona Norte de Espabrok, “buscamos que las compañías con las que trabajamos sean ágiles en el trámite y abonen rápidamente los importes a los asegurados. Además, como realizamos nosotros la gestión de manera profesional, estamos pendientes de que sea así”.
Un seguro de incapacidad laboral es importante para que la economía domestica no sufra un gran impacto, pero aunque sea un tópico, a veces el dinero no lo es todo. De que me sirve que me paguen una indemnización si lo que deseo es estar bien? Un seguro complementario es el seguro de salud, pero para este producto dedicaremos otro artículo.
Por último, hay que tener en cuenta un aspecto importante que va más allá de ‘la cuestión de salud’. La contratación de estas pólizas tienen actualmente una desgravación fiscal de hasta el 100% en el IRPF, es decir, como gasto deducible dentro de unos límites anuales.
Como señala Esther Ponsoda, “las posibilidades son muchas y es importante el asesoramiento previo por profesionales, en el momento de la contratación, porque en el momento de necesitar el seguro, agradeceremos haber previsto bien qué hacer”.



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