Artículo de opinión de María Linares Soler
Venían tiempos difíciles ya se advertía pero es ahora cuando nos hemos dado cuenta de que la situación es más clara que nunca, no hay trabajo. Los jóvenes, sin duda alguna, son los peor parados pues tratan de hacerse un hueco en el mundo laboral y no consiguen el modo. Se encuentran frustrados, desmotivados, lejos queda ya esa ilusión con la que empezaron sus carreras, confiando en que algún día las ofertas de trabajo lloverían de cualquier lado. De momento esfuerzo y mucho dinero que no han sido recompensados de ningún modo.
Están preparados, tienen ganas y, sobretodo, mucha ilusión. Son capaces de desarrollar cualquier función dentro del mercado laboral pero pese a los intentos no lo consiguen. Ahora mismo muchos de ellos no solo tienen una Licenciatura, muchos de ellos tienen hasta dos. Algo que era impensable hace unos años, ahora se ha convertido casi en una moda, todos eligen la vía de las dobles titulaciones pues se trata de ser más competitivos.
Hace unos años tener un máster se convirtió en un plus adicional a un currículum vitae. Seguramente era una de las mejores cartas de presentación en una empresa, ahora no deja de ser un extra pero no el más importante. Actualmente el haber estudiado un posgrado no es más que un modo de especialización pero, no nos equivoquemos, se trata de seguir formándose para encontrar un hueco en una empresa. Resulta duro decirlo así pero no deja de ser la cruda realidad. Hace unos años acceder a uno de ellos no suponía ningún inconveniente, de hecho todo el mundo que lo deseaba realizar lo hacía, ahora no todos los que quieren acceder lo consiguen ya que hay más demanda que plazas que se ofertan. Y qué decir de los idiomas, ya no nos exigen un inglés perfectamente hablado, sino que preguntan directamente por los idiomas, en plural. Lo que antes era secundario o adicional en un currículum vitae ahora se ha convertido en un mínimo exigido.
¿Dónde queremos llegar? Son licenciados y, pese a ello, se han de conformar con becas de prácticas y trabajos temporales. ¿Qué deben hacer, seguir formándose? Están sobre cualificados. Lo peor de todo es que gente de gran valía se va a quedar por el camino; muchos de ellos, de hecho, ya están buscando en el extranjero su oportunidad, porque de momento aquí en España nadie se la ha concedido. No hemos de olvidar que en ellos, en la gente joven, está el futuro de nuestro país. No queda más que mirar hacia delante, volver a levantarse si vamos cayendo, no hay que perder la ilusión y las ganas… llegará el día en que todo el esfuerzo sea recompensado. Ni generación NI- NI, ni mileuristas… son capaces, solo hace falta que alguien les de la oportunidad. Pues no están preparados están sobre cualificados.
María Linares Soler
Venían tiempos difíciles ya se advertía pero es ahora cuando nos hemos dado cuenta de que la situación es más clara que nunca, no hay trabajo. Los jóvenes, sin duda alguna, son los peor parados pues tratan de hacerse un hueco en el mundo laboral y no consiguen el modo. Se encuentran frustrados, desmotivados, lejos queda ya esa ilusión con la que empezaron sus carreras, confiando en que algún día las ofertas de trabajo lloverían de cualquier lado. De momento esfuerzo y mucho dinero que no han sido recompensados de ningún modo.
Están preparados, tienen ganas y, sobretodo, mucha ilusión. Son capaces de desarrollar cualquier función dentro del mercado laboral pero pese a los intentos no lo consiguen. Ahora mismo muchos de ellos no solo tienen una Licenciatura, muchos de ellos tienen hasta dos. Algo que era impensable hace unos años, ahora se ha convertido casi en una moda, todos eligen la vía de las dobles titulaciones pues se trata de ser más competitivos.
Hace unos años tener un máster se convirtió en un plus adicional a un currículum vitae. Seguramente era una de las mejores cartas de presentación en una empresa, ahora no deja de ser un extra pero no el más importante. Actualmente el haber estudiado un posgrado no es más que un modo de especialización pero, no nos equivoquemos, se trata de seguir formándose para encontrar un hueco en una empresa. Resulta duro decirlo así pero no deja de ser la cruda realidad. Hace unos años acceder a uno de ellos no suponía ningún inconveniente, de hecho todo el mundo que lo deseaba realizar lo hacía, ahora no todos los que quieren acceder lo consiguen ya que hay más demanda que plazas que se ofertan. Y qué decir de los idiomas, ya no nos exigen un inglés perfectamente hablado, sino que preguntan directamente por los idiomas, en plural. Lo que antes era secundario o adicional en un currículum vitae ahora se ha convertido en un mínimo exigido.
¿Dónde queremos llegar? Son licenciados y, pese a ello, se han de conformar con becas de prácticas y trabajos temporales. ¿Qué deben hacer, seguir formándose? Están sobre cualificados. Lo peor de todo es que gente de gran valía se va a quedar por el camino; muchos de ellos, de hecho, ya están buscando en el extranjero su oportunidad, porque de momento aquí en España nadie se la ha concedido. No hemos de olvidar que en ellos, en la gente joven, está el futuro de nuestro país. No queda más que mirar hacia delante, volver a levantarse si vamos cayendo, no hay que perder la ilusión y las ganas… llegará el día en que todo el esfuerzo sea recompensado. Ni generación NI- NI, ni mileuristas… son capaces, solo hace falta que alguien les de la oportunidad. Pues no están preparados están sobre cualificados.
María Linares Soler



















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