Macrina Soler, Psicóloga.
Las prisas, el ritmo cotidiano, las preocupaciones diarias, el ambiente pesimista que en los últimos tiempos nos rodea… Son una fuente continua de generarnos estrés y ansiedad.
Por ello, y sin que lo vayamos notando, nuestro cuerpo, que siempre es un víctima de nuestra mente, se empieza a sobrecargar, mostrando una serie de síntomas que nos generan malestar: insomnio, fatiga, malas digestiones, dolores estomacales, dolores de cabeza, molestias cervicales o musculares en general, incluso taquicardias…
Como en una pescadilla que se muerde la cola, estos mismos dolores y molestias, nos vuelven a causar estrés y ansiedad, no saliendo a veces de este bucle de malestar tanto físico como psicológico.
Aunque es cierto que la gran carga de obligaciones o preocupaciones son reales y presentes, y no se pueden evitar, gran parte de nuestro estrés tiene su causa en lo mental: nuestra mente es muy agradecida para lo bueno y para lo malo, y suele anticiparse a los acontecimientos que aún están por llegar, generando una ansiedad anticipatoria, ante situaciones que no siempre se cumplen.
Yo misma lo viví hace un par de semanas: frente a mí se avecinaba un lunes que se anticipaba muy, muy negro (un horario apretado, varias obligaciones, algunas tareas difíciles de completar, y algunas complicaciones a las que hacer frente). Ello hizo, que mi domingo se tornara ya gris marengo, y que mi nivel de estrés, al pensar en el lunes fuera aumentando y aumentando hasta llegar a notar varios síntomas en mi cuerpo y en mi mente, entre ellos la apatía y la desgana.
Sin embargo, el lunes llegó: el horario se fue solucionando, pude estar de forma tranquila en todos los lugares previstos, los problemas no fueros tan insalvables, y las tareas difíciles con cierta ayuda salieron adelante. ¡Prueba superada!
Entonces, me pregunté: ¿ha servido y ha valido la pena el bloqueo, el estrés y la cierta ansiedad a la que me sometí el domingo anticipando acontecimientos, que en realidad no fueron tan negativos como imaginé?
A todos nos ocurre algo así en varias ocasiones, y esta carga de estrés mental, puede controlarse e incluso eliminarse, con sencillas y divertidas técnicas. Con tan solo dedicarnos unos minutos al día…
Algunos, me dicen que no tienen tiempo de dedicarse a la relajación…
Por ello, desde el
Gabinete Psicológico Macrina Soler, proponemos el primer taller de RELAJACIÓN ACTIVA. En él, aprenderemos que ni siquiera es necesario tener que parar nuestras actividades, o disponer de demasiado tiempo. ¡Nos podemos relajar realizando miles de actividades a la vez! Y además… ¡pasándolo bomba!
Algunos dicen que un taller de relajación es aburrido… Pero, este nuevo concepto de relajación, en el que nos relajamos de forma activa, divertida, con dinámicas y juegos, además de ser la mar de entretenido, nos aporta muchísimas técnicas de de modo rápido y simple podemos aplicar en casa diariamente, para descargar las tensiones, o en momentos de mucho nervio.
- El viernes, 17 de febrero a las 20,00 h.: realizaremos actividades en las que reflexionaremos sobre el estrés y la ansiedad, sus causas, síntomas y consecuencias, y ya probaremos algunas sencillas formas de contrarrestarlo.
- El sábado, 18 de febrero, a las 18,30 h.: realizaremos las divertidas dinámicas de relajación activa, y ¡lo pasaremos genial!
¿Quién se atreve a relajarse activamente?
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