MEDIO AMBIENTE. Las nuevas bombillas son más caras pero ahorran más.
Hablar de Thomas Edison puede llegar a ser sinónimo de modernidad. Uno de sus inventos más famosos se convirtió en una auténtica revolución económica y social. Su invento, la bombilla, abrió la puerta a la modernidad.
En 1879, inventó la bombilla, la primera fuente de luz fiable que permitió al mundo, a la humanidad independizarse de la luz del sol y alargar las jornadas laborales tras la caída de la noche. Una nueva forma de vida que permitió un importante incremento de la productividad y un mayor desarrollo económico y social.
Es más, las bombillas permitieron instalar sistemas de alumbrado en las calles que supusieron un aumento de la seguridad y facilitaron el tráfico de vehículos. Además la luz llegó a los hospitales, bibliotecas,…y a los hogares.
Pues bien, su invento, tal y como fue inventado, ha dejado de fabricarse. Desde el pasado 1 de septiembre la bombilla incandescente tradicional ya no se fabricará más en los estados miembros de la Unión Europea con el objetivo de cumplir la nueva Directiva Ecodesing 2009/125/CE.
NUEVAS TECNOLOGÍAS MÁS EFICIENTES
¿Y ahora qué? Tenemos que dar la bienvenida a la bombilla fluorescente compacta, a la halógena o a la led. Nuevas tecnologías, más eficientes, que vienen a sustituir a la incandescente alegando que aportan la misma cantidad de luz, pero con una vida hasta 35 veces superior.
¿Y que le pasaba a la antigua bombilla? Su poca eficiencia. El 95% de la electricidad que consumen la transforman en calor y sólo el 5% restante es luz.
Las bombillas halógenas nos ofrecen una luz brillante y de aspecto muy natural. Las más parecidas a las incandescentes.
Las fluorescentes, conocidas como bombillas de bajo consumo, aportan una gran luminosidad y un ahorro energético hasta el 80%.
Y las led son las que más ahorro suponen, hasta un 90%.
MÁS CARAS
Las nuevas bombillas nos van a costar más caras. La bombilla incandescente cuesta alrededor de un euro. Hasta su total desaparición de los comercios, esta seguirá siendo la opción más barata. Por su parte la halógena oscila entre los 3 o 4 euros y los 12 euros, mientras que la led llega a alcanzar los 15 o 25 euros.
No obstante, valorando el ahorro que suponen estas nuevas opciones, el coste se ve compensado.
Vídeo
Hablar de Thomas Edison puede llegar a ser sinónimo de modernidad. Uno de sus inventos más famosos se convirtió en una auténtica revolución económica y social. Su invento, la bombilla, abrió la puerta a la modernidad.
En 1879, inventó la bombilla, la primera fuente de luz fiable que permitió al mundo, a la humanidad independizarse de la luz del sol y alargar las jornadas laborales tras la caída de la noche. Una nueva forma de vida que permitió un importante incremento de la productividad y un mayor desarrollo económico y social.
Es más, las bombillas permitieron instalar sistemas de alumbrado en las calles que supusieron un aumento de la seguridad y facilitaron el tráfico de vehículos. Además la luz llegó a los hospitales, bibliotecas,…y a los hogares.
Pues bien, su invento, tal y como fue inventado, ha dejado de fabricarse. Desde el pasado 1 de septiembre la bombilla incandescente tradicional ya no se fabricará más en los estados miembros de la Unión Europea con el objetivo de cumplir la nueva Directiva Ecodesing 2009/125/CE.
NUEVAS TECNOLOGÍAS MÁS EFICIENTES
¿Y ahora qué? Tenemos que dar la bienvenida a la bombilla fluorescente compacta, a la halógena o a la led. Nuevas tecnologías, más eficientes, que vienen a sustituir a la incandescente alegando que aportan la misma cantidad de luz, pero con una vida hasta 35 veces superior.
¿Y que le pasaba a la antigua bombilla? Su poca eficiencia. El 95% de la electricidad que consumen la transforman en calor y sólo el 5% restante es luz.
Las bombillas halógenas nos ofrecen una luz brillante y de aspecto muy natural. Las más parecidas a las incandescentes.
Las fluorescentes, conocidas como bombillas de bajo consumo, aportan una gran luminosidad y un ahorro energético hasta el 80%.
Y las led son las que más ahorro suponen, hasta un 90%.
MÁS CARAS
Las nuevas bombillas nos van a costar más caras. La bombilla incandescente cuesta alrededor de un euro. Hasta su total desaparición de los comercios, esta seguirá siendo la opción más barata. Por su parte la halógena oscila entre los 3 o 4 euros y los 12 euros, mientras que la led llega a alcanzar los 15 o 25 euros.
No obstante, valorando el ahorro que suponen estas nuevas opciones, el coste se ve compensado.
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