La Sección Sindical de Comisiones Obreras.
Alguien debe poner freno a tanto despropósito. La actitud del Concejal de Policía, cuya única finalidad es la de conseguir el desprestigio del cuerpo, está alcanzando límites insospechados.
Se ha propuesto desmantelar la cúpula de mandos, y tras la irregular cacicada del cambio de jefatura, ahora sigue con la anulación de la adscripción que hicieron al Inspector que por un error del propio Ayuntamiento, que no ha querido corregir, fue desposeído de la plaza que legalmente había ganado.
Igualmente y como era previsible en su forma de proceder, ha eliminado el Gabinete de Mediación por el simple motivo de que las funciones de este servicio, que hasta ahora ha trabajado con normalidad, las desarrollaba un agente licenciado en derecho y que al parecer, tiene la santa desgracia de apellidarse Martín Arévalo.
Tendremos que aclarar que no se trata de su “cortijo”, como el mismo ha catalogado en otras ocasiones a la Policía Local, sino de un colectivo que representa el 20% de la plantilla municipal, un colectivo, que se encarga de guardar en orden en la población los 365 días del año. Es en definitiva, el colectivo al cual recurren los ciudadanos cuando tienen un problema y esperan de su policía, una solución satisfactoria. Si algo está claro, es que no se puede dejar la Policía local en manos de semejante sujeto, cuya incapacidad queda más que demostrada con sus dotes magistrales para “seleccionar” ilegalmente a quienes tienen que dirigir en adelante a la Policía Local de Alcoi. Un Inspector, (J.L.G.) que viene para poner orden pero que es incapaz de cumplir la ley antitabaco y fuma en su despacho a sabiendas que está prohibido hacerlo en las dependencias municipales. Y un Agentes, (J.J.J.M), ya que hay constancia en el IVASPE, de que haya realizado el curso correspondiente que le habilite como Oficial y del cual tan solo conocemos a nivel profesional, lo que publicaron multitud de diarios en el año 2006.
Resulta significativo, que todas las decisiones que está adoptando, las está llevando a cabo sin el más mínimo respeto a los principios de legalidad y de la negociación colectiva, ni tan siquiera con la comunicación a los representantes de los trabajadores. Algo incomprensible tratándose el Sr. Martínez, de un individuo con una trayectoria sindical en UGT.
Si ante todos estos despropósitos, no reaccionan los demás componentes del Gobierno Municipal, poco o nada podremos esperar de nuestros gobernantes, pero sobre ellos, deberá caer la responsabilidad de todo lo que pueda ocurrir en la Policía Local.
Alguien debe poner freno a tanto despropósito. La actitud del Concejal de Policía, cuya única finalidad es la de conseguir el desprestigio del cuerpo, está alcanzando límites insospechados.
Se ha propuesto desmantelar la cúpula de mandos, y tras la irregular cacicada del cambio de jefatura, ahora sigue con la anulación de la adscripción que hicieron al Inspector que por un error del propio Ayuntamiento, que no ha querido corregir, fue desposeído de la plaza que legalmente había ganado.
Igualmente y como era previsible en su forma de proceder, ha eliminado el Gabinete de Mediación por el simple motivo de que las funciones de este servicio, que hasta ahora ha trabajado con normalidad, las desarrollaba un agente licenciado en derecho y que al parecer, tiene la santa desgracia de apellidarse Martín Arévalo.
Tendremos que aclarar que no se trata de su “cortijo”, como el mismo ha catalogado en otras ocasiones a la Policía Local, sino de un colectivo que representa el 20% de la plantilla municipal, un colectivo, que se encarga de guardar en orden en la población los 365 días del año. Es en definitiva, el colectivo al cual recurren los ciudadanos cuando tienen un problema y esperan de su policía, una solución satisfactoria. Si algo está claro, es que no se puede dejar la Policía local en manos de semejante sujeto, cuya incapacidad queda más que demostrada con sus dotes magistrales para “seleccionar” ilegalmente a quienes tienen que dirigir en adelante a la Policía Local de Alcoi. Un Inspector, (J.L.G.) que viene para poner orden pero que es incapaz de cumplir la ley antitabaco y fuma en su despacho a sabiendas que está prohibido hacerlo en las dependencias municipales. Y un Agentes, (J.J.J.M), ya que hay constancia en el IVASPE, de que haya realizado el curso correspondiente que le habilite como Oficial y del cual tan solo conocemos a nivel profesional, lo que publicaron multitud de diarios en el año 2006.
Resulta significativo, que todas las decisiones que está adoptando, las está llevando a cabo sin el más mínimo respeto a los principios de legalidad y de la negociación colectiva, ni tan siquiera con la comunicación a los representantes de los trabajadores. Algo incomprensible tratándose el Sr. Martínez, de un individuo con una trayectoria sindical en UGT.
Si ante todos estos despropósitos, no reaccionan los demás componentes del Gobierno Municipal, poco o nada podremos esperar de nuestros gobernantes, pero sobre ellos, deberá caer la responsabilidad de todo lo que pueda ocurrir en la Policía Local.



















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de Página66.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.20