Vemos los pasos para poner tarima flotante.
El suelo laminado, la tarifa flotante, es un acabado para el piso que cada vez vemos más en viviendas y establecimientos.
Además de que es acogedor y moderno tiene una ventaja, que lo podemos instalar nosotros mismos.
Lo primero que debemos hacer es medir y calcular la cantidad de tarima a comprar. Debemos adquirir un10% más de lo necesario, que viene a ser el desperdicio tras ajustar bien las piezas.
Ya puestos manos a la obra, el primer paso es aplicar una capa de impermeabilizante al suelo, para que proteja de la posible humedad. Después hay que colocar la alfombra que nos suministran junto a la tarifa, dejando un sobrante de unos 3 centímetros.
Las piezas vienen preparadas para su unión unas con otras mediante ‘machiembrado’. Si en cada junta colocamos cola blanca, el resultado será mejor.
Es aconsejable dejar una separación de un centímetro y medio con las paredes, para prevenir dilataciones. Este espacio lo cubriremos después con un zócalo, que podemos siliconar o pegar con un producto adecuado o bien atornillarlo.
Como hemos subido el nivel del piso, hay que rebajar las puertas. Normalmente, depende del piso, deberemos dejarlas entre un centímetro y un centímetro y medio más cortas.
Ahora, a tratarlo bien. Ya sabes, mejor mopa que fregona.
El suelo laminado, la tarifa flotante, es un acabado para el piso que cada vez vemos más en viviendas y establecimientos.
Además de que es acogedor y moderno tiene una ventaja, que lo podemos instalar nosotros mismos.
Lo primero que debemos hacer es medir y calcular la cantidad de tarima a comprar. Debemos adquirir un10% más de lo necesario, que viene a ser el desperdicio tras ajustar bien las piezas.
Ya puestos manos a la obra, el primer paso es aplicar una capa de impermeabilizante al suelo, para que proteja de la posible humedad. Después hay que colocar la alfombra que nos suministran junto a la tarifa, dejando un sobrante de unos 3 centímetros.
Las piezas vienen preparadas para su unión unas con otras mediante ‘machiembrado’. Si en cada junta colocamos cola blanca, el resultado será mejor.
Es aconsejable dejar una separación de un centímetro y medio con las paredes, para prevenir dilataciones. Este espacio lo cubriremos después con un zócalo, que podemos siliconar o pegar con un producto adecuado o bien atornillarlo.
Como hemos subido el nivel del piso, hay que rebajar las puertas. Normalmente, depende del piso, deberemos dejarlas entre un centímetro y un centímetro y medio más cortas.
Ahora, a tratarlo bien. Ya sabes, mejor mopa que fregona.




















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