SALUD. Buscar información sobre salud en la red puede ser perjudicial.
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Enfermos 2.0[/caption]
Internet es cada vez más una gran fuente de información donde millones de usuarios acceden para encontrar soluciones. Pero en el tema de la salud, este hecho puede ser muy perjudicial.
Los médicos recomiendan que los pacientes que deseen ampliar su información sobre determinadas enfermedades, lesiones o dolencias, recurran a webs fiables y contrasten esos datos con los especialistas para evitar así acrecentar los problemas.
Tres cuartas partes de los españoles deciden indagar en la red para documentarse sobre temas de salud que afectan a ellos mismos o sus familiares. El fácil acceso a esta información ha cambiado el perfil del paciente, que acude a lugares cibernéticos donde hay mucho dato e interacción con otros usuarios, pero no por ello es una buena fuente para resolver lo que le ocurra a nuestro organismo.
Los estudios afirman que más de la mitad de estas webs contiene información errónea e imprecisa, y algunas incluso falsa, por lo que se recomienda que el paciente contraste todo lo que busque relacionado con la salud.
Los llamados pacientes 2.0 pueden encontrar en Internet un buen fondo orientativo de información, pero a la hora de la verdad, el profesional sanitario será el que deba indicar las recomendaciones oportunas al paciente.
Enfermos 2.0[/caption]
Internet es cada vez más una gran fuente de información donde millones de usuarios acceden para encontrar soluciones. Pero en el tema de la salud, este hecho puede ser muy perjudicial.
Los médicos recomiendan que los pacientes que deseen ampliar su información sobre determinadas enfermedades, lesiones o dolencias, recurran a webs fiables y contrasten esos datos con los especialistas para evitar así acrecentar los problemas.
Tres cuartas partes de los españoles deciden indagar en la red para documentarse sobre temas de salud que afectan a ellos mismos o sus familiares. El fácil acceso a esta información ha cambiado el perfil del paciente, que acude a lugares cibernéticos donde hay mucho dato e interacción con otros usuarios, pero no por ello es una buena fuente para resolver lo que le ocurra a nuestro organismo.
Los estudios afirman que más de la mitad de estas webs contiene información errónea e imprecisa, y algunas incluso falsa, por lo que se recomienda que el paciente contraste todo lo que busque relacionado con la salud.
Los llamados pacientes 2.0 pueden encontrar en Internet un buen fondo orientativo de información, pero a la hora de la verdad, el profesional sanitario será el que deba indicar las recomendaciones oportunas al paciente.




















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