Artículo de opinión de Fernando Merlo González, responsable Acción institucional UPyD La Montaña.
El diccionario de la Real Academia Española de la Lengua define tolerancia como el “Respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias”. La tolerancia se demuestra cuando se respeta al que no opina o piensa como uno mismo. Es así, la tolerancia no es exigir a los demás que sea como nosotros, que crean lo mismo o que sigan nuestras consignas, no es insultar, difamar o agredir verbalmente. En este maravilloso país que se llama España cabemos todos, pensemos como pensemos, seamos rubios o morenos, altos o bajos, creyentes o no, hablemos castellano o valenciano, seamos de izquierdas de derechas o de UPyD, nos guste la playa o la montaña,... Y esa es nuestra riqueza, la diversidad, y la tolerancia, nuestro tesoro.
Desde Unión Progreso y Democracia (UPyD) somos conscientes que hay quien se siente molesto “y mucho” porque existamos, que no somos políticamente correctos, que denunciamos actuaciones que hasta ahora eran consentidas, y que todo esto ha provocado que se nos ataque. Por ejemplo, el 5 de marzo de 2012 a las 23.55 horas un tal Ratot nos dejaba el siguiente mensaje: “Només se’n recorden del biligüisme quan es deixa d’escriure tot en castellà. I si ho voleu tot en castellà, un consell: Múrcia està ací mateix, al costat … i a més a més mana Varcarcel, que en el cognom o té tot dit … estareu com a casa; no, millor dit, estareu EN casa.” Cobardía por no identificarse, ofensa a un presidente autonómico elegido democráticamente por los ciudadanos, desprecio hacia una gente fabulosa como son los murcianos y xenofobia al insinuar que Alcoy no es nuestra casa. En definitiva, un ejemplo prototípico de nacionalista identitario que se siente impune para insultar, despreciar y acosar a los que no piensan como él dice que hay que hacerlo y ante el que el PPSOE claudica, bien sea por miedo, complejo o connivencia.
Sabemos que estas actitudes son premeditadas y están organizadas por unos pocos que quieren callarnos, amedrentarnos y excluirnos.
Lo siento, pero no lo lograrán.
El diccionario de la Real Academia Española de la Lengua define tolerancia como el “Respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias”. La tolerancia se demuestra cuando se respeta al que no opina o piensa como uno mismo. Es así, la tolerancia no es exigir a los demás que sea como nosotros, que crean lo mismo o que sigan nuestras consignas, no es insultar, difamar o agredir verbalmente. En este maravilloso país que se llama España cabemos todos, pensemos como pensemos, seamos rubios o morenos, altos o bajos, creyentes o no, hablemos castellano o valenciano, seamos de izquierdas de derechas o de UPyD, nos guste la playa o la montaña,... Y esa es nuestra riqueza, la diversidad, y la tolerancia, nuestro tesoro.
Desde Unión Progreso y Democracia (UPyD) somos conscientes que hay quien se siente molesto “y mucho” porque existamos, que no somos políticamente correctos, que denunciamos actuaciones que hasta ahora eran consentidas, y que todo esto ha provocado que se nos ataque. Por ejemplo, el 5 de marzo de 2012 a las 23.55 horas un tal Ratot nos dejaba el siguiente mensaje: “Només se’n recorden del biligüisme quan es deixa d’escriure tot en castellà. I si ho voleu tot en castellà, un consell: Múrcia està ací mateix, al costat … i a més a més mana Varcarcel, que en el cognom o té tot dit … estareu com a casa; no, millor dit, estareu EN casa.” Cobardía por no identificarse, ofensa a un presidente autonómico elegido democráticamente por los ciudadanos, desprecio hacia una gente fabulosa como son los murcianos y xenofobia al insinuar que Alcoy no es nuestra casa. En definitiva, un ejemplo prototípico de nacionalista identitario que se siente impune para insultar, despreciar y acosar a los que no piensan como él dice que hay que hacerlo y ante el que el PPSOE claudica, bien sea por miedo, complejo o connivencia.
Sabemos que estas actitudes son premeditadas y están organizadas por unos pocos que quieren callarnos, amedrentarnos y excluirnos.
Lo siento, pero no lo lograrán.


















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de Página66.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.80