Artículo de opinión de Mar Climent Canalejas, vicesecretaria de Comunicación y Nuevas Tecnologías del Partido Popular Alcoy.
Es bien cierto que para aquellos que se quieren dedicar a la res publicae no corren buenos tiempos. Un gran desprestigio recae sobre la casta política en general, a mi parecer, por culpa de un puñado de desalmados que hicieron, en los buenos tiempos, de la cosa pública su patio de recreo. La cuestión es que este desprestigio cae como una Espada de Damocles sobre cualquier político, y más si cabe sobre los pertenecientes a los dos grandes partidos políticos como son el Partido Popular y el Partido Socialista. Ya puede ser un concejal de cualquiera de estos partidos un buen padre/madre, un estupendo y cariñoso cónyuge, pagar religiosamente sus impuestos al erario público e incluso restar mucho tiempo a su familia y a su descanso en bien del bien común, valga la redundancia, que por el mero hecho de llevar el brazalete de cualquiera de estos partidos se verá expuesto al escarnio público ya sea entre amigos, delante de los ciudadanos o lo que es peor, por parte de la oposición que sufre el mismo mal. Seguramente se le reprochen hechos desconocidos y/o condenados por ellos mismos. Todos y cada uno de estos políticos se ven pagando moralmente por los Barcenas, ERE’s, Campeones, Gürtels… ¿es esto justo?
Como digo, el peor de los casos se produce cuando alguien que se dedica a la política entra en este juego sin darse cuenta que lo que hace es manchar la imagen general del político, y por ende, la suya propia. Al final nos encontramos con políticos jugando a partidas de pin pon del “y tú más” donde se reprochan mutuamente actos que nada tienen que ver con sus gestiones concretas…y los ciudadanos ya están cansados de esto.
Por eso quiero tender la mano, como creo que ya está haciendo Rafa Miró, al gobierno alcoyano, para que, con la ayuda que podamos prestarles, consigamos que Alcoy vuelva a ser el referente que antaño fue, tanto en turismo de interior como en potencia industrial y por extensión de creación de empleo. Pero esto sólo es posible remando todos en la misma dirección y con un claro líder, que obviamente en este caso tiene que ser el Señor Alcalde, y con la ayuda de todas las fuerzas políticas con el fin de llegar a un gran pacto que posibilite llegar a está empresa tan complicada.
No quiero acabar este escrito sin aportar mi granito de arena, obviamente no quiero quedarme con las buenas intenciones. Para ello quiero traer a colación dos ejemplos que por diferentes motivos he podido observar de cerca. Creo que son buenos espejos en los que mirarse y tomar ejemplo de cómo afrontar esta crisis a nivel local. El primero es el del Alcalde de Alfafar, Juan Ramón Adsuara, un neófito en su actual labor pero que en estos dos años de gobierno ha sabido darle la vuelta a la tortilla de manera apabullante. Con él, Alfafar se ha encontrado con un gobierno abierto al ciudadano, eficiente, preocupado por sus conciudadanos y no por bailar al son de sus superiores, un gobierno que ha devuelto la ilusión. Prueba de ello es que después de coger el toro por los cuernos y ser el primer municipio valenciano en declararse en quiebra técnica, a día de hoy paga a proveedores a 30 días y ha tenido un superávit de casi 2 millones de euros. Por no hablar del gran proyecto que ha conseguido para Alfafar como es el IKEA, pero no creo que sea esta la receta que ha cocinado para el éxito, más bien creo que se trata del trabajo duro del día a día y de pensar de manera diferente a como se han hecho las cosas hasta ahora. Y todo ello con una deuda por habitante similar a la de Alcoy.
El otro ejemplo, para mí más cercano, es el de Gandía. Con Arturo Torró al frente del consistorio, esta siendo el paradigma del gobierno del más con menos. Se están continuamente anunciando nuevos proyectos, muchos de ellos a coste cero para la ciudad, entre los que destacan conciertos de grandes figuras internacionales, grandes acuerdos con touroperadores tanto nacionales como internacionales para atraer turismo los 365 días del año, ideas de revitalización de la hostelería y comercio como son la ruta de las tapas y el “Open night” con más de 20.000 personas en la calle, una oficina de atención al desahuciado que a día de hoy ya ha paralizado 7 desahucios y un largo etcétera que podéis ver en el vídeo de balance de gestión de estos dos años que el gobierno de Gandia ha publicado en su cuenta de Youtube. Y todo ello heredando una deuda por habitante de más del doble que la de Alcoy.
Estos ejemplos nos dan una idea clara a seguir y la confianza y la seguridad que podemos llegar a buen puerto a pesar de la situación actual. No obstante se ha de tener claro que no va a ser fácil, nos encontramos ante un reto de envergadura que hay que afrontar con dedicación, nuevas ideas y compromiso. Y para ello sobran las partidas de pin pon y entra en juego la selección, cada uno de una madre y todos a por la Copa Confederaciones, con humildad y con Vicente del Bosque como claro líder.
Así que Señor Alcalde, aproveche las oportunidades que le brindan tanto el Partido Popular como empresarios alcoyanos de primera fila. Tiene al alcance de la mano el aprovechamiento directo del proyecto de turismo SICTED que se presentó el martes, la posibilidad de realizar un taller de empleo, el convenio para la promoción de suelo industrial en Alcoy que se firmará durante el mes de julio y sobre todo la posibilidad de materializar en tiempo record un proyecto capital, un proyecto de legislatura como es la instalación de un centro tecnológico y de la innovación en Alcoy, de la mano del grupo empresarial La Española.
Es bien cierto que para aquellos que se quieren dedicar a la res publicae no corren buenos tiempos. Un gran desprestigio recae sobre la casta política en general, a mi parecer, por culpa de un puñado de desalmados que hicieron, en los buenos tiempos, de la cosa pública su patio de recreo. La cuestión es que este desprestigio cae como una Espada de Damocles sobre cualquier político, y más si cabe sobre los pertenecientes a los dos grandes partidos políticos como son el Partido Popular y el Partido Socialista. Ya puede ser un concejal de cualquiera de estos partidos un buen padre/madre, un estupendo y cariñoso cónyuge, pagar religiosamente sus impuestos al erario público e incluso restar mucho tiempo a su familia y a su descanso en bien del bien común, valga la redundancia, que por el mero hecho de llevar el brazalete de cualquiera de estos partidos se verá expuesto al escarnio público ya sea entre amigos, delante de los ciudadanos o lo que es peor, por parte de la oposición que sufre el mismo mal. Seguramente se le reprochen hechos desconocidos y/o condenados por ellos mismos. Todos y cada uno de estos políticos se ven pagando moralmente por los Barcenas, ERE’s, Campeones, Gürtels… ¿es esto justo?
Como digo, el peor de los casos se produce cuando alguien que se dedica a la política entra en este juego sin darse cuenta que lo que hace es manchar la imagen general del político, y por ende, la suya propia. Al final nos encontramos con políticos jugando a partidas de pin pon del “y tú más” donde se reprochan mutuamente actos que nada tienen que ver con sus gestiones concretas…y los ciudadanos ya están cansados de esto.
Por eso quiero tender la mano, como creo que ya está haciendo Rafa Miró, al gobierno alcoyano, para que, con la ayuda que podamos prestarles, consigamos que Alcoy vuelva a ser el referente que antaño fue, tanto en turismo de interior como en potencia industrial y por extensión de creación de empleo. Pero esto sólo es posible remando todos en la misma dirección y con un claro líder, que obviamente en este caso tiene que ser el Señor Alcalde, y con la ayuda de todas las fuerzas políticas con el fin de llegar a un gran pacto que posibilite llegar a está empresa tan complicada.
No quiero acabar este escrito sin aportar mi granito de arena, obviamente no quiero quedarme con las buenas intenciones. Para ello quiero traer a colación dos ejemplos que por diferentes motivos he podido observar de cerca. Creo que son buenos espejos en los que mirarse y tomar ejemplo de cómo afrontar esta crisis a nivel local. El primero es el del Alcalde de Alfafar, Juan Ramón Adsuara, un neófito en su actual labor pero que en estos dos años de gobierno ha sabido darle la vuelta a la tortilla de manera apabullante. Con él, Alfafar se ha encontrado con un gobierno abierto al ciudadano, eficiente, preocupado por sus conciudadanos y no por bailar al son de sus superiores, un gobierno que ha devuelto la ilusión. Prueba de ello es que después de coger el toro por los cuernos y ser el primer municipio valenciano en declararse en quiebra técnica, a día de hoy paga a proveedores a 30 días y ha tenido un superávit de casi 2 millones de euros. Por no hablar del gran proyecto que ha conseguido para Alfafar como es el IKEA, pero no creo que sea esta la receta que ha cocinado para el éxito, más bien creo que se trata del trabajo duro del día a día y de pensar de manera diferente a como se han hecho las cosas hasta ahora. Y todo ello con una deuda por habitante similar a la de Alcoy.
El otro ejemplo, para mí más cercano, es el de Gandía. Con Arturo Torró al frente del consistorio, esta siendo el paradigma del gobierno del más con menos. Se están continuamente anunciando nuevos proyectos, muchos de ellos a coste cero para la ciudad, entre los que destacan conciertos de grandes figuras internacionales, grandes acuerdos con touroperadores tanto nacionales como internacionales para atraer turismo los 365 días del año, ideas de revitalización de la hostelería y comercio como son la ruta de las tapas y el “Open night” con más de 20.000 personas en la calle, una oficina de atención al desahuciado que a día de hoy ya ha paralizado 7 desahucios y un largo etcétera que podéis ver en el vídeo de balance de gestión de estos dos años que el gobierno de Gandia ha publicado en su cuenta de Youtube. Y todo ello heredando una deuda por habitante de más del doble que la de Alcoy.
Estos ejemplos nos dan una idea clara a seguir y la confianza y la seguridad que podemos llegar a buen puerto a pesar de la situación actual. No obstante se ha de tener claro que no va a ser fácil, nos encontramos ante un reto de envergadura que hay que afrontar con dedicación, nuevas ideas y compromiso. Y para ello sobran las partidas de pin pon y entra en juego la selección, cada uno de una madre y todos a por la Copa Confederaciones, con humildad y con Vicente del Bosque como claro líder.
Así que Señor Alcalde, aproveche las oportunidades que le brindan tanto el Partido Popular como empresarios alcoyanos de primera fila. Tiene al alcance de la mano el aprovechamiento directo del proyecto de turismo SICTED que se presentó el martes, la posibilidad de realizar un taller de empleo, el convenio para la promoción de suelo industrial en Alcoy que se firmará durante el mes de julio y sobre todo la posibilidad de materializar en tiempo record un proyecto capital, un proyecto de legislatura como es la instalación de un centro tecnológico y de la innovación en Alcoy, de la mano del grupo empresarial La Española.





















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de Página66.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.4