Artículo de opinión de Manolo Gomicia, concejal de Empresa, Formación e Innovación.
Estas semanas hemos tenido la suerte y la emoción de tener en Àgora diferentes personalidades que, junto con alcoyanos normales y corrientes y desde diferentes puntos de vistas, nos han ayudado a pensar qué futuro tiene la ciudad desde una óptica diferente, diferenciada e innovadora.
Estamos viviendo una época de cambios sin precedentes, y podemos afirmar que únicamente aquellos que sean capaces de diferenciarse van a prosperar; ahora bien, esta afirmación no está dirigida únicamente al éxito empresarial, sino que debemos hacérnoslo propio en todas los momentos del día. Decía Enric Segarra en Àgora que para que eso ocurra, habrá que empezar a pensar en hacer cosas distintas a las hechas hasta ahora. Es por ello que desarrollar nuestra capacidad creativa para una adaptación mucho más proactiva es, sin duda alguna, uno de los mayores retos al que nos enfrentamos. Dejar de ver los problemas con miedo y a las restricciones como enemigos, para verlos como desafíos que nos obligan a ir más allá de lo convencional (y lo fácil), es el primer paso.
Esta afirmación de Enric pero que en la que prácticamente todos los oradores han coincidido entiendo que tiene que ser el eje emocional en el que se tiene que basar nuestra nueva ciudad. Alcoi tiene que potenciar su capacidad creativa, tiene que generar ideas nuevas y que den resultados palpables a corto plazo.
Ya sé que en ciertos entornos los alcoyanos nos consideramos innovadores y creativos, pero es el momento de no mentirnos. La frase adecuada es “fuimos innovadores y fuimos creativos” aunque es cierto que, como en cualquier otra ciudad, tenemos en la actualidad ejemplos magníficos de estos y otros temas. Ya sé que el concepto innovación está muy mal utilizado, pero innovación tiene que ser hacer las cosas de forma diferente y que tengan un resultado de mejora en la ciudad o en las personas.
El nuevo análisis de la ciudad innovadora no tiene que pasar por individualismos: el Alcoi del futuro pasa por la colaboración, las sinergias y la participación coral entre todos y en todos los momentos y colectivos (asociaciones, entidades, colectivos, empresas, personas, entre otros).
Una ciudad innovadora tiene que tener ciudadanos que constantemente se pregunten: “¿Cuántas ideas nuevas he tenido hoy?” o “¿Hago lo de siempre o qué otras alternativas hay?”. Solo pensar esto varias veces al día con acciones rutinarias hará que estemos constantemente llenos de nuevas ideas y seamos capaces de ser protagonistas del cambio.
Las personas, en general, nos preocupamos por la aplicación y la acción y poco por la reflexión. Así es que tenemos una sociedad llena de gente esperando instrucciones y muchas veces incapaz de generar sus propios caminos para encontrar la respuesta.
La ciudad (Alcoi) tiene que ser capaz de generar ideas propias que al fin y al cabo son la base de la creatividad. Además, si generamos más y nuevas ideas cada vez seremos mejores y alejaremos esos miedos e inseguridades que esta sociedad tiene. Y si en el camino fracasamos, bien; lo hemos intentado y volveremos a intentarlo.
Cuando esta reflexión la llevamos al terreno de la empresa, que también ha sido analizado en las diferentes sesiones de Àgora, vemos que las compañías buscan constantemente “nuevas fórmulas”, para vender, diferenciarse, optimizar recursos… Pero buscar lo nuevo significa soltar lo viejo. Si las empresas pueden encontrar esas nuevas fórmulas y tienen la valentía de dejar las viejas recetas de lado, es ahí cuando la transformación hacia la innovación es realmente posible.
En estas líneas he intentado plasmar brevemente la esencia de lo aprendido en las sesiones de “Diseñando el Futuro”, en las que hemos visto que la sociedad que conocemos ya no existirá. Que nuevos paradigmas vienen a quedarse y a desplazar los viejos aunque nos empecinemos a reafirmarnos en lo tradicional.
Alcoi será futuro si es capaz de reinventarse hacia pensamientos de innovación, creatividad y hacer las cosas de forma diferente, aunque en ningún momento estoy hablando de destruir nada (modelo que gusta mucho a ciertos sectores de la sociedad), sino más bien del conocimiento de lo realizado para hacerlo de diferente manera.
Una de las iniciativa más interesante que se están generando en las ciudades innovadoras y que tienen una actitud creativa, son las iniciativa Smart City o, dicho de forma castellana, “Ciudades inteligentes”; todas las ideas reflejadas en este artículo pasan a entrar en el terreno de la práctica cuando se ponen en marcha proyectos Smart. La iniciativa Smart, que es una iniciativa reconocida en todo el mundo, es la forma de reinventar la ciudad desde otra óptica; conceptos como personas, TIC, energía, movilidad, eficiencia, adaptabilidad, entre otros, se superponen a urbanismo feroz, instituciones ancladas en el pasado, tráfico, uso de la energía, entre otros muchos ejemplos.
Las iniciativas inteligentes de Alcoi queremos que se basen en las personas y en conseguir una ciudad amable en la que los recursos tecnológicos no serán un fin en sí mismo sino una herramienta de mejora y de conocimiento. En la que los espacios comunes tendrán recursos de valor añadido como servicios web y se adaptarán a las necesidades reales de sus usuarios. En la que todos seremos creadores de la ciudad desde conceptos de innovación y no estaremos en manos de individualidades que, muchas veces, desconocen la realidad del entorno y de los ciudadanos.
En definitiva, y para finalizar, la ciudad del futuro se tiene que basar en la innovación de las personas y su creatividad y una de las herramientas más prácticas que conocemos es la implantación de la Smart_@lcoi que la sustentamos en cuatro ejes fundamentales: la movilidad inteligente y sostenible, los sistemas inteligentes aplicados al entorno y a las personas, la realización de acciones y proyectos basados en datos y en información huyendo de los personalismos y, por último, realizar los proyectos y las acciones que realmente tienen que repercusión en la mayoría de los ciudadanos utilizando técnicas innovadoras de colaboración y de conocimiento de las necesidades reales.
Estoy convencido que Alcoi tiene futuro, los Alcoyanos tenemos futuro, y solo con un pequeño esfuerzo de colaboración entre todos seguro que producimos el inicio a esa nueva reinvención de la ciudad tanto desde el aspecto económico, como educativo, como cultural, como ciudadano, entre otros, ya que en las sociedades del XXI todos estos aspectos irán interconectados.
Estas semanas hemos tenido la suerte y la emoción de tener en Àgora diferentes personalidades que, junto con alcoyanos normales y corrientes y desde diferentes puntos de vistas, nos han ayudado a pensar qué futuro tiene la ciudad desde una óptica diferente, diferenciada e innovadora.
Estamos viviendo una época de cambios sin precedentes, y podemos afirmar que únicamente aquellos que sean capaces de diferenciarse van a prosperar; ahora bien, esta afirmación no está dirigida únicamente al éxito empresarial, sino que debemos hacérnoslo propio en todas los momentos del día. Decía Enric Segarra en Àgora que para que eso ocurra, habrá que empezar a pensar en hacer cosas distintas a las hechas hasta ahora. Es por ello que desarrollar nuestra capacidad creativa para una adaptación mucho más proactiva es, sin duda alguna, uno de los mayores retos al que nos enfrentamos. Dejar de ver los problemas con miedo y a las restricciones como enemigos, para verlos como desafíos que nos obligan a ir más allá de lo convencional (y lo fácil), es el primer paso.
Esta afirmación de Enric pero que en la que prácticamente todos los oradores han coincidido entiendo que tiene que ser el eje emocional en el que se tiene que basar nuestra nueva ciudad. Alcoi tiene que potenciar su capacidad creativa, tiene que generar ideas nuevas y que den resultados palpables a corto plazo.
Ya sé que en ciertos entornos los alcoyanos nos consideramos innovadores y creativos, pero es el momento de no mentirnos. La frase adecuada es “fuimos innovadores y fuimos creativos” aunque es cierto que, como en cualquier otra ciudad, tenemos en la actualidad ejemplos magníficos de estos y otros temas. Ya sé que el concepto innovación está muy mal utilizado, pero innovación tiene que ser hacer las cosas de forma diferente y que tengan un resultado de mejora en la ciudad o en las personas.
El nuevo análisis de la ciudad innovadora no tiene que pasar por individualismos: el Alcoi del futuro pasa por la colaboración, las sinergias y la participación coral entre todos y en todos los momentos y colectivos (asociaciones, entidades, colectivos, empresas, personas, entre otros).
Una ciudad innovadora tiene que tener ciudadanos que constantemente se pregunten: “¿Cuántas ideas nuevas he tenido hoy?” o “¿Hago lo de siempre o qué otras alternativas hay?”. Solo pensar esto varias veces al día con acciones rutinarias hará que estemos constantemente llenos de nuevas ideas y seamos capaces de ser protagonistas del cambio.
Las personas, en general, nos preocupamos por la aplicación y la acción y poco por la reflexión. Así es que tenemos una sociedad llena de gente esperando instrucciones y muchas veces incapaz de generar sus propios caminos para encontrar la respuesta.
La ciudad (Alcoi) tiene que ser capaz de generar ideas propias que al fin y al cabo son la base de la creatividad. Además, si generamos más y nuevas ideas cada vez seremos mejores y alejaremos esos miedos e inseguridades que esta sociedad tiene. Y si en el camino fracasamos, bien; lo hemos intentado y volveremos a intentarlo.
Cuando esta reflexión la llevamos al terreno de la empresa, que también ha sido analizado en las diferentes sesiones de Àgora, vemos que las compañías buscan constantemente “nuevas fórmulas”, para vender, diferenciarse, optimizar recursos… Pero buscar lo nuevo significa soltar lo viejo. Si las empresas pueden encontrar esas nuevas fórmulas y tienen la valentía de dejar las viejas recetas de lado, es ahí cuando la transformación hacia la innovación es realmente posible.
En estas líneas he intentado plasmar brevemente la esencia de lo aprendido en las sesiones de “Diseñando el Futuro”, en las que hemos visto que la sociedad que conocemos ya no existirá. Que nuevos paradigmas vienen a quedarse y a desplazar los viejos aunque nos empecinemos a reafirmarnos en lo tradicional.
Alcoi será futuro si es capaz de reinventarse hacia pensamientos de innovación, creatividad y hacer las cosas de forma diferente, aunque en ningún momento estoy hablando de destruir nada (modelo que gusta mucho a ciertos sectores de la sociedad), sino más bien del conocimiento de lo realizado para hacerlo de diferente manera.
Una de las iniciativa más interesante que se están generando en las ciudades innovadoras y que tienen una actitud creativa, son las iniciativa Smart City o, dicho de forma castellana, “Ciudades inteligentes”; todas las ideas reflejadas en este artículo pasan a entrar en el terreno de la práctica cuando se ponen en marcha proyectos Smart. La iniciativa Smart, que es una iniciativa reconocida en todo el mundo, es la forma de reinventar la ciudad desde otra óptica; conceptos como personas, TIC, energía, movilidad, eficiencia, adaptabilidad, entre otros, se superponen a urbanismo feroz, instituciones ancladas en el pasado, tráfico, uso de la energía, entre otros muchos ejemplos.
Las iniciativas inteligentes de Alcoi queremos que se basen en las personas y en conseguir una ciudad amable en la que los recursos tecnológicos no serán un fin en sí mismo sino una herramienta de mejora y de conocimiento. En la que los espacios comunes tendrán recursos de valor añadido como servicios web y se adaptarán a las necesidades reales de sus usuarios. En la que todos seremos creadores de la ciudad desde conceptos de innovación y no estaremos en manos de individualidades que, muchas veces, desconocen la realidad del entorno y de los ciudadanos.
En definitiva, y para finalizar, la ciudad del futuro se tiene que basar en la innovación de las personas y su creatividad y una de las herramientas más prácticas que conocemos es la implantación de la Smart_@lcoi que la sustentamos en cuatro ejes fundamentales: la movilidad inteligente y sostenible, los sistemas inteligentes aplicados al entorno y a las personas, la realización de acciones y proyectos basados en datos y en información huyendo de los personalismos y, por último, realizar los proyectos y las acciones que realmente tienen que repercusión en la mayoría de los ciudadanos utilizando técnicas innovadoras de colaboración y de conocimiento de las necesidades reales.
Estoy convencido que Alcoi tiene futuro, los Alcoyanos tenemos futuro, y solo con un pequeño esfuerzo de colaboración entre todos seguro que producimos el inicio a esa nueva reinvención de la ciudad tanto desde el aspecto económico, como educativo, como cultural, como ciudadano, entre otros, ya que en las sociedades del XXI todos estos aspectos irán interconectados.




















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