Este año el colegio ha adelantado su horario y desde el 3 de septiembre los niños ya han empezado su rutina de clases, juegos con los amigos y deberes en casa. Para que su energía siga intacta y se alimenten bien, durante el otoño hay una serie de alimentos que deberían comer.
Los alimentos que más nutrientes aporten deberían ser esenciales en su dieta. Estos alimentos protegen mejor de los catarros y gripes. Por ejemplo, la fruta y verdura con vitamina C son imprescindibles en su dieta otoñal. La granada, la naranja, la mandarina o la uva sustituyen a la sandía, el melón, el melocotón o la ciruela.
En Pastamanía aseguran que "este tipo de frutas se puede mezclar perfectamente en una ensalada para que los niños aprendan a comer sano y bien desde pequeños, y así aprovechar todas las virtudes que contiene comer una buena ensalada".
En el apartado de verduras, son muchas también las que deberían formar parte del día a día de los niños. Calabaza, alcachofa o berenjena no pueden faltar en sus platos.
También las setas forman parte de los alimentos que en otoño cogen mayor fuerza. Solas, salteadas, a la plancha, en su pizza preferida... Son ricas en proteínas y vitaminas grupo B.
En Pastamanía, sus cocineros recomiendan "este tipo de alimentos para la dieta infantil, pero también hay que jugar con su imaginación y preparar platos que les llamen la atención, combinándolos con aquello que más les guste.



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